La Junta de Acreedores viabiliza la continuidad de la histórica polimetálica peruana mediante un rápido consenso concursal
La Junta de Acreedores de Compañía Minera San Ignacio de Morococha S.A.A., conocida en el sector como SIMSA, aprobó con el 90.17% de los créditos el inicio de la reestructuración de la empresa durante la última sesión oficial convocada por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi). La votación ratificó la confianza en la conducción actual y marcó un paso definitivo para la estabilización de esta tradicional firma del sector extractivo nacional.
Tanto la preservación del valor económico de la organización como la protección de las obligaciones comerciales y laborales definen el rumbo de esta decisión legal. A escala sectorial, esta alternativa concursal busca maximizar los activos frente a la opción de la liquidación, garantizando que la Unidad Minera San Vicente mantenga sus operaciones activas en la región Junín. La velocidad en la obtención del consenso evitó la parálisis operativa que suele afectar a las corporaciones en crisis.
¿Cómo se ejecutará el plan de reestructuración aprobado?
La normativa concursal del país establece plazos fijos para la presentación del programa técnico definitivo que guiará el negocio minero. Los encargados de la gestión corporativa disponen de un periodo de 60 días calendarizados para formular el documento de reestructuración formal, según los requisitos de la Ley General del Sistema Concursal administrada por el organismo regulador.
El planeamiento financiero se orienta a consolidar el reinicio de las actividades de extracción de manera ordenada. Los flujos de caja futuros se destinarán a la atención de los pasivos acumulados, coordinando de forma transparente las relaciones con los diferentes proveedores que prestan servicios a la compañía. Los interesados en la evolución del sector extractivo pueden revisar los indicadores de producción en el portal oficial del ministerio del ramo.
¿Por qué este acuerdo es un hito para el sistema concursal peruano?
La resolución expedita del caso constituye un precedente de especial relevancia para la jurisprudencia mercantil en el Perú. La celeridad en las negociaciones demostró que las herramientas legales vigentes permiten rescatar unidades productivas viables cuando existe voluntad de las partes.
Aparte de resguardar el patrimonio, el convenio fortalece la estabilidad de las comunidades locales asentadas en la zona de influencia directa de la mina. Los asesores legales del proceso indicaron que el soporte de los acreedores comerciales mitiga los riesgos sistémicos de la cadena de pagos. El acuerdo ratifica que la base productiva de la empresa posee las condiciones técnicas indispensables para recuperar sus niveles históricos de participación en el mercado.
¿Qué innovaciones tecnológicas se implementarán en la Unidad San Vicente?
La estrategia de viabilidad a largo plazo contempla la modernización de la planta polimetálica subterránea para elevar la eficiencia en la recuperación de minerales. La ingeniería del proyecto prevé la adopción de sistemas automatizados de bombeo y ventilación, optimizando el uso de la energía en los frentes de trabajo.
Hasta tal punto llega el proceso de actualización que se incorporarán herramientas digitales para el monitoreo geomecánico en tiempo real, reduciendo la posibilidad de incidentes operativos. Estas mejoras tecnológicas incrementan los estándares de seguridad para el personal y reducen los costos fijos de la extracción de zinc y plomo. La transformación técnica convierte a la antigua infraestructura en un modelo operativo eficiente y rentable.
¿Cuáles son las declaraciones oficiales de los conductores del proceso?
Mario Portocarrero, Gerente General de SIMSA, cuya administración recibió el respaldo del 92.08% de los votos de la junta, fijó los objetivos de la nueva etapa comercial. “Estos acuerdos marcan el inicio de una nueva etapa para SIMSA, que contempla la elaboración y presentación del Plan de Reestructuración dentro del plazo de 60 días previsto por la Ley General del Sistema Concursal, la consolidación del reinicio de las operaciones y la recuperación financiera de la compañía, con el objetivo de generar los recursos necesarios para atender de manera ordenada las obligaciones con sus acreedores, en el marco del sistema concursal administrado por Indecopi”, subrayó Portocarrero.
Por su parte, el abogado conductor del diseño legal, Richard Almerco, detalló los fundamentos técnicos del rescate de Compañía Minera San Ignacio de Morococha S.A.A. (SIMSA). Almerco sostuvo que la Junta de Acreedores adoptó la decisión que mejor protege la continuidad y viabilidad de la empresa, al respaldar una reestructuración sustentada en los avances de la administración para optimizar los procesos productivos, incorporar mejoras tecnológicas y fortalecer la gestión del negocio minero.












