Una comunidad rural ubicada en Satipo, en la región Junín, ya cuenta con nuevos servicios de agua potable y saneamiento gracias a un proyecto impulsado en una de las zonas más alejadas de la provincia.
La intervención beneficiará a más de 260 personas y busca mejorar tanto las condiciones de salud como la calidad de vida de las familias que viven en el centro poblado de Camantavishi, un sector al que se accede tras varias horas de viaje.
Infraestructura adaptada al entorno rural
El proyecto incluyó sistemas de captación, almacenamiento y distribución de agua potable, además de conexiones domiciliarias para viviendas y espacios comunitarios como colegios y organizaciones locales.
En paralelo, se instalaron módulos de saneamiento tipo compostera, una alternativa diseñada para funcionar adecuadamente en zonas rurales y reducir el impacto ambiental asociado al manejo de residuos sanitarios.
Participación de la comunidad y enfoque sostenible
Uno de los puntos destacados de la obra fue la participación directa de la población durante el proceso de ejecución. Esto permitió fortalecer capacidades locales para el cuidado y mantenimiento de los sistemas implementados.
Con este tipo de iniciativas, el sector Vivienda busca seguir reduciendo las brechas de acceso a servicios básicos en comunidades rurales vulnerables, apostando por soluciones sostenibles y adaptadas a las condiciones de cada territorio.











