La Asociación de Bodegueros del Perú (ABP) ha reportado una alarmante caída de más del 50 % en las ventas de bodegas a nivel nacional. Este descenso ha afectado significativamente los despachos de productos clave como gaseosas (50 %), cerveza (55 %), helados (60 %), aguas (40 %) y abarrotes (30 %), especialmente en Lima y otras ciudades del país.
Durante los primeros meses del año, las ventas mostraron un crecimiento constante hasta mediados de marzo. Sin embargo, a partir de abril se registró una caída del 30 %, la cual se agravó en mayo alcanzando el 50 %. “Durante este mes de junio esperamos que no siga cayendo”, señaló la Asociación.
Los miembros de la ABP atribuyen esta disminución en las ventas a varios factores. El cambio de clima ha jugado un papel importante, afectando la demanda de productos como helados y bebidas frías. Además, el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo ha elevado los precios de la cerveza, desincentivando su compra. La situación económica general del país también ha contribuido a la reducción del consumo.
Las campañas de ventas para el Día de la Madre y el Día del Padre no cumplieron con las expectativas de los bodegueros. «Las ventas fueron menores que el año pasado y en la mayoría de las bodegas fue como cualquier otro día», señalaron desde la ABP. Este fracaso ha generado una mayor incertidumbre en el sector.
Con miras a julio, la Asociación de Bodegueros espera un repunte en el consumo debido al cobro de la AFP y las gratificaciones de medio año. «Esperamos que se incremente el consumo para el mes de julio, con el cobro de la AFP y las gratificaciones de medio año», refirieron.
No todo es negativo. Productos como golosinas, galletas y chocolates han mantenido sus niveles de venta. Los snacks, aunque sufrieron una caída del 15 % debido a problemas de abastecimiento de las principales marcas, han logrado estabilizarse.
A pesar de estos pequeños puntos positivos, la preocupación en el sector es palpable debido a los altos índices de delincuencia, que encarecen la gestión de los puntos de venta y amenazan con obligar a muchos comerciantes a cerrar sus negocios. «Debido al incremento de los costos de seguridad y sumado a una baja rotación de ventas, existe un alto riesgo de cierre de negocios. Nos encontramos en modalidad de subsistencia y si seguimos en esta situación pasamos a pérdida», advirtieron.
La situación de las bodegas en el país es crítica y requiere atención urgente para evitar que más negocios cierren sus puertas. La Asociación de Bodegueros del Perú sigue trabajando para encontrar soluciones y apoyar a sus asociados en estos tiempos difíciles.
FOTO: AGENCIA ANDINA.












