En el marco del Día Internacional de la Mujer Emprendedora, se presentaron cinco recomendaciones orientadas a fortalecer las capacidades de miles de peruanas que lideran micro y pequeñas empresas en sectores como gastronomía, panadería, bodegas y comercio minorista. Estas pautas provienen de los aprendizajes de programas que han acompañado a más de 160 mil emprendedoras en todo el país y buscan ofrecer herramientas prácticas para impulsar negocios sostenibles.
Más de la mitad de los nuevos emprendimientos registrados en el Perú cada año son liderados por mujeres. Sin embargo, muchas enfrentan retos asociados a la falta de tiempo, recursos limitados, responsabilidades familiares y dificultades para acceder a capacitación o financiamiento. Ante este contexto, la formación continua, la digitalización progresiva y la diversificación de canales se convierten en elementos clave para fortalecer su competitividad.
1. Capacitarse de manera continua
Uno de los principales desafíos para las emprendedoras es equilibrar las labores del negocio con las obligaciones del hogar. Por ello, la recomendación es optar por capacitaciones breves, flexibles y virtuales, que permitan adquirir conocimientos sin alterar la rutina diaria. Contenidos de 5 a 10 minutos sobre costos, finanzas, marketing digital, manipulación de alimentos o atención al cliente ofrecen herramientas útiles para tomar decisiones informadas y mejorar la gestión.
Asimismo, el uso de plataformas gratuitas permite actualizarse de forma constante y acceder a temas orientados al crecimiento del negocio sin necesidad de inversiones adicionales.
2. Digitalizar procesos básicos sin grandes gastos
La digitalización no implica crear una tienda virtual de gran escala. El proceso puede iniciar con acciones simples que mejoren la organización y las ventas. Entre ellas se encuentran usar WhatsApp Business para recibir pedidos, llevar un inventario básico, crear pequeños catálogos digitales o incorporar pagos electrónicos.
La recomendación es avanzar paso a paso: primero el registro de pedidos, luego un catálogo sencillo y finalmente la adopción de una plataforma de pagos. Este proceso gradual permite mejorar la operatividad sin generar sobrecarga tecnológica.
3. Construir redes de apoyo entre emprendedoras
Una red sólida facilita el acceso a consejos, contactos y oportunidades. Espacios de interacción entre emprendedoras contribuyen a compartir buenas prácticas, proveedores confiables, estrategias comerciales y experiencias de gestión. Además, permiten fortalecer la confianza, la motivación y el sentido de comunidad.
Existen iniciativas que reúnen a emprendedoras de distintos sectores para intercambiar aprendizajes y recibir acompañamiento especializado. Estas comunidades ofrecen contenido validado, historias inspiradoras y herramientas útiles para enfrentar los desafíos de emprender.
4. Formalizar para abrir nuevas oportunidades
La formalización sigue siendo un reto, pero es clave para acceder a beneficios como créditos, compras institucionales, programas estatales y servicios financieros. El proceso puede empezar con pasos sencillos como solicitar un RUC o emitir boletas electrónicas. Estos avances iniciales permiten ordenar el negocio, proyectar crecimiento y generar confianza con clientes y proveedores.
La formalidad también contribuye a mejorar la estructura del negocio y facilita la participación en diferentes mercados y ferias comerciales.
5. Diversificar los canales de venta para no depender del flujo diario
Muchos negocios liderados por mujeres dependen del ingreso que generan día a día, lo que los hace vulnerables a variaciones en la demanda. La diversificación permite ampliar las fuentes de ingreso y aumentar la resiliencia del negocio. Algunas opciones son ofrecer productos para fechas especiales, crear combos o cajas listas para llevar, vender por encargo o usar marketplaces especializados.
Adaptarse a temporadas, eventos y nuevas plataformas ayuda a estabilizar ingresos y responder a cambios en el comportamiento del consumidor.
Reconocer su rol en la economía
El 19 de noviembre se reconoce en más de 140 países el esfuerzo de millones de mujeres que lideran negocios y sostienen economías locales. En el Perú, su participación es fundamental para el dinamismo de sectores como alimentos, comercio y servicios.
A través de programas como Aliados de tu Desarrollo, se impulsan iniciativas de formación virtual, acceso a insumos, comunidades especializadas y apoyo a ollas comunes con enfoque de emprendimiento. Estas acciones acompañan a emprendedoras de todo el país en su desarrollo y fortalecimiento.












