Elegir correctamente productos hidrobiológicos es fundamental para garantizar una alimentación segura y responsable. La Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura (Sanipes) recomienda verificar siempre la información del etiquetado, como nombre del producto, país de origen, registro sanitario, fechas de producción y vencimiento, así como las condiciones de conservación.
Productos congelados: qué revisar
En el caso de productos congelados, es importante que el empaque esté limpio, sellado y sin roturas. Además, no debe presentar exceso de hielo, escarcha o manchas, ya que podrían evidenciar fallas en la cadena de frío. El color debe ser característico de la especie y la textura firme. También se aconseja elegir productos ubicados en zonas más profundas del congelador y evitar volver a congelarlos una vez descongelados.
Conservas: señales de calidad
Para las conservas, se debe comprobar que el envase no esté abollado, oxidado o con fugas, ya que esto puede comprometer la inocuidad del alimento. Asimismo, es clave revisar el registro sanitario, el lote y los datos del fabricante. Una vez abiertas, se recomienda consumirlas de inmediato o trasladarlas a un recipiente limpio y refrigerarlas.
Adoptar prácticas de consumo responsable no solo protege la salud, sino que también contribuye a la sostenibilidad. Elegir productos que cumplan con estándares sanitarios y de trazabilidad favorece cadenas de producción más transparentes y seguras, además de reducir el desperdicio de alimentos en el hogar.











