El sector construcción ha iniciado el año con indicadores positivos, consolidando una recuperación que comenzó a notarse en 2024 y proyectando un escenario de crecimiento sostenido para los próximos meses. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante el mes de enero, tanto el Producto Bruto Interno (PBI) del sector construcción como el del PBI nacional avanzaron a un ritmo similar, subrayando el peso de esta actividad en la economía del país.
Este impulso fue reafirmado en febrero, cuando el sector experimentó una expansión estimada de 2.9% según proyecciones preliminares de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO). Si bien el crecimiento se produjo a pesar del retroceso en la inversión pública, el balance general es alentador. En los últimos doce meses, la construcción ha registrado cifras positivas en ocho ocasiones, lo que confirma una recuperación más estructurada respecto a años anteriores marcados por la contracción.
Frente a este panorama, el Banco Central de Reserva (BCR) ha revisado al alza su proyección de crecimiento para el sector en 2025, con un ajuste de 0.6 puntos porcentuales. Sin embargo, esta expectativa es aún más conservadora en comparación con la del sector privado, que estima un crecimiento de hasta 4.9% para el presente año.
Factores de impulso y desafíos persistentes
Entre los motores de esta recuperación destaca el avance en la inversión pública, que aumentó un 22.9% durante el primer bimestre del año y alcanzó niveles récord en febrero. No obstante, esta mejora aún se enfrenta a barreras estructurales que podrían limitar su continuidad en el mediano plazo, como problemas de ejecución presupuestal, falta de planificación técnica y trabas burocráticas.
Además del gasto público, el crecimiento del sector también está siendo estimulado por una reactivación de la inversión privada en proyectos inmobiliarios y de infraestructura. La confianza empresarial ha comenzado a mostrar signos de mejora y algunos gremios del sector señalan un mayor dinamismo en licitaciones y ejecución de obras.
Pese al buen comienzo, la sostenibilidad de esta tendencia dependerá de la capacidad del Estado para agilizar y garantizar inversiones en proyectos estratégicos. Temas como la expansión de la infraestructura vial, la ejecución de planes de vivienda social y la reactivación de grandes obras paralizadas están en la agenda del sector para mantener el ritmo de crecimiento.
Una actividad clave para el empleo y la recuperación económica
El sector construcción es uno de los más intensivos en generación de empleo en el país. Por cada punto porcentual de crecimiento en esta actividad, se estima un impacto proporcional en el empleo formal y temporal en regiones donde las oportunidades laborales son limitadas.
Así, el dinamismo observado en los primeros meses de 2025 tiene un efecto multiplicador, no solo en términos de PBI, sino también en el fortalecimiento del consumo interno y en la mejora de las condiciones económicas de miles de familias peruanas. Este repunte es especialmente significativo para regiones fuera de Lima, donde la ejecución de obras públicas tiene un impacto directo en la calidad de vida.
De cara al segundo semestre del año, la industria permanece atenta a las políticas que el Ejecutivo y el Congreso puedan implementar para facilitar nuevas inversiones. Gremios y especialistas coinciden en que una estrategia integral que combine ejecución eficiente de obras públicas, incentivos a la inversión privada y simplificación de procesos podría consolidar a la construcción como uno de los pilares de la recuperación económica del país.












