El acoso callejero sigue siendo una de las formas de violencia de género más extendidas y normalizadas en el Perú y la región. De acuerdo con cifras compartidas en el conversatorio “Perspectivas y retos en la prevención del acoso callejero”, el 80% de las mujeres en el mundo ha vivido algún tipo de hostigamiento en espacios públicos, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la necesidad de respuestas coordinadas.
Durante el encuentro se resaltó que la prevención es clave para garantizar que las mujeres transiten con libertad y seguridad en las ciudades. Este tipo de violencia, a menudo minimizada, vulnera derechos fundamentales, genera temor y puede escalar hacia conductas más graves.
Uno de los puntos más críticos señalados fue la falta de reacción social. Nicolás Vanegas, director de Asuntos Corporativos, Engagement y Sostenibilidad de L’Oréal Groupe para Centroamérica y Región Andina, destacó que solo una de cada cuatro víctimas de acoso recibe ayuda, mientras que el 86% de los testigos no sabe cómo intervenir. “El acoso callejero no es ajeno a nadie. Nos impacta como sociedad y exige una respuesta colectiva. Frente a esta situación, es necesario que trabajemos en conjunto para que más ciudadanos sepan qué hacer y cómo intervenir de manera segura cuando son testigos de acoso”, afirmó.
El problema es aún más evidente en Lima y Callao. Según datos presentados por Isabel Cajías, directora binacional de Ayuda en Acción, 9 de cada 10 mujeres han sido víctimas en la capital, y el 39% ha sufrido hostigamiento en el transporte público. Pese a la magnitud de estas cifras, solo cinco regiones del país cuentan con ordenanzas que sancionen el acoso callejero, lo que pone en evidencia la necesidad de fortalecer la normativa y las políticas de prevención.
El conversatorio también fue escenario para compartir propuestas. Elena Conterno, presidenta de Mujeres Cuidadoras, subrayó la importancia de que los testigos se capaciten. “En la prevención del acoso, los testigos tenemos un rol decisivo: capacitarnos nos permite actuar y ser parte activa del cambio hacia una convivencia respetuosa y segura”, señaló.
Una de las iniciativas destacadas fue el programa “Stand Up”, impulsado por L’Oréal París, que promueve la “Metodología de las 5D”: distraer, delegar, documentar, dar asistencia y dirigirse al acosador. El curso, disponible en línea y de corta duración, ya ha capacitado a más de 80,000 personas en el país y puede ser accesible para cualquier ciudadano interesado a través de www.standup-international.com.
Ayuda en Acción, como organización aliada, remarcó la importancia de una respuesta articulada que involucre al sector privado, la sociedad civil y las autoridades. El compromiso conjunto, señalaron los participantes, es la vía más efectiva para reducir la violencia en espacios públicos y construir ciudades más seguras.
Más allá de visibilizar las cifras, el encuentro buscó sensibilizar a la ciudadanía sobre su rol activo en la prevención del acoso callejero. Enfatizó que no basta con reconocer el problema: la clave está en empoderar a las personas para intervenir y acompañar a las víctimas, transformando así la cultura del silencio en acciones concretas.












