Alrededor de 7,1 millones de niños peruanos enfrentan riesgos de exposición e intoxicación por plomo, según estimaciones presentadas por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). El contacto con este metal ocasiona daños permanentes en el desarrollo cerebral y la capacidad cognitiva durante las etapas iniciales de la vida. Para enfrentar esta situación, el Ministerio de Salud (MINSA), mediante la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (DIGESA), coordina labores técnicas con la organización no gubernamental Lead Exposure Elimination Project (LEEP) en tareas de prevención sanitaria.
Aparte de orientar esfuerzos institucionales hacia la vigilancia de productos comerciales, la iniciativa busca asegurar el cumplimiento de los estándares legales de seguridad química. La exposición doméstica a través de acabados arquitectónicos constituye una de las principales vías de dispersión de este contaminante en territorio peruano.
¿Qué riesgos revelan los análisis técnicos sobre pinturas locales?
Los resultados de laboratorio presentados por LEEP mostraron que el 29 % de las pinturas muestreadas en el país contenía concentraciones peligrosas de plomo. Esta situación se agrava en los productos formulados a base de aceite, donde la presencia del metal tóxico alcanzó al 50 % de los lotes evaluados. La dispersión de partículas derivadas de estos materiales afecta los entornos residenciales y escolares.
Para atender estos resultados, las autoridades desarrollaron el Taller Internacional para el Fortalecimiento de la Vigilancia Sanitaria y Fiscalización del Plomo en Pinturas en el Perú. La cita reunió a expertos de Kenia, Colombia, Uruguay y Brasil para compartir mecanismos de inspección en fábrica y control de importaciones.
Durante la jornada inaugural, el Dr. Guillermo Olmedo, director del programa de LEEP, destacó la importancia de la cooperación con el sector público para fortalecer la aplicación de la Ley N.° 31182, orientada a proteger la salud frente al plomo en pinturas y otros materiales de revestimiento:
«Asimismo, resaltó que conocer las experiencias de otros países permite identificar buenas prácticas y abordar los desafíos que surgen durante la implementación de la normativa. El objetivo común, señaló, es prevenir la exposición al plomo y contribuir a proteger la salud de la población, especialmente de niñas y niños».
¿Cuál es el límite legal permitido de plomo en el mercado peruano?
El marco legal vigente en el Perú establece que las pinturas y revestimientos no deben superar las 90 partes por millón (ppm) de contenido de plomo. Las medidas de control buscan consolidar una fiscalización efectiva que asegure la salida del mercado de cualquier lote que exceda dicho tope de seguridad.
El director ejecutivo de la Dirección de Control y Vigilancia (DCOVI) de la DIGESA, el biólogo Elmer Quichiz Romero, destacó los avances normativos y la relevancia del diálogo técnico intersectorial:
«Durante su intervención, subrayó la necesidad de evaluar las experiencias internacionales e identificar oportunidades de mejora que permitan contar con una normativa efectiva y aplicable. En ese contexto, resaltó que el marco normativo peruano establece un límite máximo de 90 partes por millón (ppm) de plomo en pinturas, por lo que fortalecer la vigilancia y promover el cumplimiento de esta disposición resulta fundamental para prevenir riesgos para la salud».
¿Cómo continuará la cooperación entre DIGESA y la organización civil?
El trabajo conjunto entre ambas instituciones se formalizó mediante un memorando de entendimiento suscrito en julio de 2024 y renovado en julio de 2025. La cooperación se articula a través de tres líneas operativas:
- Asistencia técnica internacional para inspectores sanitarios y laboratorios de control.
- Intercambio de conocimientos técnicos con autoridades ambientales de otros continentes.
- Apoyo metodológico especializado para garantizar la aplicación estricta de la Ley N.° 31182.
Mediante este convenio de asistencia institucional, LEEP transfiere herramientas de análisis orientadas a retirar el metal de los procesos productivos. Tanto los equipos técnicos del Estado como las organizaciones internacionales proyectan establecer inspecciones sistemáticas en centros de distribución y fábricas para crear espacios de vivienda seguros para la niñez en todo el país.











