El comercio electrónico en el Perú registra pérdidas de S/ 80 millones debido a modalidades de fraude digital y suplantación de identidad concentradas en la última milla de las redes de delivery. Esta cifra, estimada por la procesadora de transacciones Niubiz, contrasta con el desarrollo del sector, que mueve anualmente S/ 53,000 millones y representa el 5.5% del Producto Interno Bruto nacional. La Cámara Peruana de Comercio Electrónico confirmó que las empresas enfrentan el desafío de delincuentes que suplantan a los repartidores para interceptar pedidos o robar datos personales de los clientes.
¿Por qué la última milla es el punto crítico para la seguridad?
A pesar de que las entidades financieras ejecutan validaciones estrictas en las plataformas de pago, la entrega final al usuario carece de filtros automatizados de control. Los atacantes utilizan credenciales falsas para retirar mercancía de los centros de distribución o exigen fotografías de los documentos de los usuarios bajo el pretexto de cumplir normativas internas. Aparte de facilitar la apropiación de los productos, esta recolección de datos permite la apertura de cuentas bancarias no autorizadas.
¿De qué manera la inteligencia artificial altera este panorama?
La proliferación de herramientas tecnológicas como los deepfakes incrementó la complejidad de las suplantaciones. Los sistemas de verificación tradicionales experimentan dificultades para detectar alteraciones en tiempo real, lo que compromete tanto la seguridad de los clientes como la de los trabajadores formales. Ante este escenario, la firma Identy.io diseñó BioCode, un código QR biométrico que valida la identidad mediante rasgos físicos y huellas digitales contrastados con la base de datos del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil. Esta herramienta de Identy.io aplica mecanismos de prueba de vida pasiva para confirmar que el usuario es real.
Jesús Aragón, CEO de Identy.io, analizó la situación legal y técnica del ecosistema en el territorio nacional: “El comercio electrónico no es ajeno al fenómeno del fraude y a la proliferación de casos de deepfakes para suplantar la identidad de usuarios y repartidores. Aunque la normativa peruana, en la Ley Nº32314, ya prevé penas agravadas para quien utilice la inteligencia artificial para este tipo de delitos, se hace cada vez más importante reducir los efectos de un fenómeno que no deja de crecer. La biometría avanzada es, en este sentido, una de las soluciones más efectivas como ya se está demostrando en todo el mundo. En Identy.io trabajamos para que nuestras soluciones sin contacto, desde el celular del usuario, contribuyan a garantizar la máxima seguridad en cualquier transacción, de forma cómoda y sin fricciones”.
¿Cuáles son las perspectivas legales frente a la delincuencia informática?
La legislación local endureció las sanciones para mitigar las pérdidas de las empresas y los daños a los consumidores. Tanto los operadores logísticos como los comercios virtuales gestionan la incorporación de tecnologías biométricas en sus aplicaciones móviles. La meta de corporaciones como Identy.io es mitigar los niveles de fricción operativa en los repartos corrientes sin disminuir los estándares de protección de la información de los ciudadanos.












