Cinco fugas operativas que pueden estar reduciendo la rentabilidad empresarial
Vender más no significa ganar más cuando el crecimiento comercial viene acompañado de mayores costos internos o ineficiencias organizacionales. Para Kathy Román, CEO de Conecta Consulting, evaluar los resultados financieros exige mirar más allá del volumen de facturación y revisar de forma detallada cuánto le cuesta a la organización generar sus ingresos. Bajo esa premisa, la especialista identifica cinco aspectos clave dentro de la cadena de valor que pueden mermar el margen de beneficio: compras, inventarios, urgencias, reprocesos y entregas.
Aparte de restar rentabilidad, estas fallas en la gestión afectan directamente la relación con los clientes. “Si las ventas crecen, pero el margen no las acompaña, la pregunta para la gerencia no debería ser únicamente cómo vender más, sino dónde se está quedando esa rentabilidad dentro de la empresa”, explica Kathy Román, CEO de Conecta Consulting, quien señala la necesidad de analizar de forma integral todas las áreas del negocio.
¿Cómo afectan las compras e inventarios a la caja del negocio?
En el área de abastecimiento, elegir la opción de menor precio no representa necesariamente la decisión más acertada. Las condiciones negociadas, las cantidades requeridas y la programación de las entregas influyen en la liquidez. Adquirir insumos en exceso inmoviliza capital de trabajo, mientras que comprar de manera tardía o reactiva obliga a asumir sobrecostos de emergencia.
Por su parte, acumular un volumen elevado de inventario tampoco garantiza una mejor preparación ante el mercado. Una compañía puede mantener almacenes llenos y, aun así, carecer de la mercancía requerida por la demanda debido a una mala desconexión entre la planificación logística y el área comercial. Este desequilibrio provoca que el capital permanezca estancado en productos de baja rotación, al mismo tiempo que se pierden oportunidades de venta por falta de disponibilidad del material con mayor demanda.
¿Por qué las urgencias y los reprocesos destruyen el margen operativo?
Las compras de último minuto y los despachos acelerados suelen surgir cuando las decisiones no se toman a tiempo o falta coordinación entre los distintos departamentos. “Cuando una empresa vive resolviendo urgencias, conviene preguntarse por qué se repiten y no limitarse a resolver cada problema de manera aislada”, explica Román.
A esto se suman los reprocesos, entendidos como la repetición de tareas por información incompleta, errores o fallas operativas. Esta duplicación de tareas implica emplear mayor tiempo y recursos para obtener exactamente el mismo resultado final. Si bien estas fallas parecen menores de manera individual, su reiteración constante termina erosionando los estados financieros.
¿Qué relación existe entre las entregas tardías y las fallas internas?
Un retraso en la entrega final al cliente rara vez responde a un inconveniente exclusivo del servicio de transporte. La demora suele originarse previamente en la cadena interna, bien sea por falta de stock, aprobaciones administrativas pendientes, problemas en la facturación o falta de sincronía entre áreas.
“Cuando el cliente recibe tarde su pedido, ve el resultado final. Pero el origen del problema puede estar mucho antes, dentro de la propia operación”, enfatiza Román al recalcar la trascendencia de optimizar la gestión integral. Cuidar el margen exige revisar cada eslabón organizacional para evitar que las ineficiencias absorban el beneficio generado por las ventas.










