En el Perú, cada año se registran más de 1,000 casos de niños quemados, quienes deben enfrentar largos y dolorosos tratamientos hospitalarios. Para ofrecerles apoyo emocional y mejorar su experiencia médica, un equipo de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) creó a Ropi, un robot interactivo diseñado para atender a pacientes pediátricos en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de San Borja.
El proyecto, liderado por Sebastián Caballa Barrientos, ingeniero mecatrónico de la PUCP, combina inteligencia artificial y un diseño amigable para entablar diálogos en español y lenguas originarias como quechua, ticuna y shipibo-konibo. Este enfoque inclusivo busca derribar barreras lingüísticas y brindar una atención más cercana y personalizada a los pacientes.
Ropi no solo interactúa con los niños, sino que también proporciona información médica a sus familias y facilita la comunicación con médicos especialistas mediante llamadas y mensajes. Además, su creador ha anunciado mejoras tecnológicas que permitirán optimizar tanto su software como su hardware, gracias al fondo obtenido tras ganar el Premio Nacional de la Juventud 2024 en la categoría Ciencia y Tecnología.
Con un diseño inicial que simula un osito, Ropi destaca por su capacidad de adaptarse al entorno hospitalario y contribuir como herramienta de apoyo para médicos y psicólogos. Este proyecto es un ejemplo de cómo la tecnología puede humanizar los servicios de salud, ofreciendo soluciones innovadoras a los desafíos médicos del país.












