La gestión de recursos naturales en el sector industrial registra un avance notable tras el reporte de sostenibilidad de Kimberly-Clark, que alcanzó una reducción del 54% en su consumo de agua al cierre de 2025. Este indicador, obtenido en su planta de Puente Piedra, se mantiene vigente a inicios de 2026 y representa un crecimiento sostenido respecto al periodo anterior. En un país que ocupa el puesto 32 a nivel global en estrés hídrico según el Ceplan, la optimización de procesos industriales resulta fundamental para garantizar la disponibilidad del recurso en el mediano plazo.
Yusif Homayden, Gerente de la Planta Puente Piedra de Kimberly-Clark, destaca la importancia estratégica de estos ajustes: “En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos, la eficiencia en el uso del agua ya no es solo una meta ambiental, sino también un factor clave para la sostenibilidad del negocio”.
¿Cómo impacta este ahorro hídrico en la comunidad?
La eficiencia operativa de la compañía se traduce en un ahorro mensual de 37,000 m³ de agua durante este 2026. Para dimensionar el impacto, dicho volumen equivale al consumo promedio de aproximadamente 9,250 personas en entornos urbanos. Tanto el reaprovechamiento de flujos internos como el uso de sistemas avanzados de filtración han permitido que la organización alcance estas cifras de ahorro real.
¿Qué tecnologías permiten la reutilización del recurso?
La planta mantiene una tasa de reutilización del 90% del agua residual tratada. Este logro se apoya en mejoras técnicas implementadas en su planta de tratamiento biológico, que incluyen:
- Reaprovechamiento industrial: Recuperación de agua utilizada en procesos de manufactura.
- Filtración avanzada: Incremento en la capacidad de los sistemas para purificar el recurso.
- Flexibilidad operativa: Gestión optimizada de los flujos de agua internos.
¿Cuáles son los riesgos hídricos que enfrenta el Perú?
Según el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), el panorama hacia 2030 es complejo. Se estima que alrededor del 58% de la población peruana podría vivir en zonas con escasez de agua debido al crecimiento urbano y el cambio climático. Perú es actualmente el tercer país en América Latina con mayor estrés hídrico, lo que presiona a las empresas a reducir su huella ambiental de manera acelerada.
¿Qué metas se ha trazado Kimberly-Clark para 2026?
La operación local busca profundizar sus indicadores de eficiencia. Para el presente año, el objetivo es alcanzar un consumo de 7.5 m³ de agua por tonelada producida (BDMT) y optimizar el desempeño energético en línea con sus compromisos corporativos globales. Homayden concluye que la gestión sostenible requiere un enfoque articulado entre el Estado, la sociedad civil y el sector privado.
Con presencia en más de 175 países, Kimberly-Clark gestiona marcas líderes como Huggies, Kleenex, Scott y Kotex. Reconocida por Ethisphere como una de las empresas más éticas y por Fortune como una de las más innovadoras en 2024, la multinacional utiliza prácticas sustentables para asegurar la prosperidad del negocio en las próximas décadas.
Finalmente, los avances reportados en la planta de Puente Piedra consolidan a Kimberly-Clark como un referente en sostenibilidad industrial en la región. La integración de innovación y responsabilidad ambiental permite enfrentar los desafíos de disponibilidad de agua en zonas críticas para la actividad productiva nacional.












