La edición 2026 de la iniciativa «Gánale la Carrera al Cáncer» logró recaudar más de S/ 224.000 y movilizar a más de 4.500 personas en Lima. El encuentro deportivo, organizado en conjunto por La Roche-Posay y la asociación Perú Runners a beneficio de la Fundación Peruana de Cáncer, superó en un 12% la meta económica establecida para este año. La totalidad de los ingresos obtenidos mediante las inscripciones de los participantes será asignada directamente al financiamiento de los programas de acompañamiento y soporte de la institución.
El compromiso social de los asistentes permitió financiar la atención integral de familias en condición de vulnerabilidad médica. Tanto la directiva de la marca auspiciadora como los coordinadores del evento destacaron la respuesta de la comunidad en los circuitos de 5K y 10K celebrados en la capital.
¿Cómo se distribuyen los fondos recaudados en la competencia?
La totalidad del dinero acumulado mediante la venta de cupos de participación se canaliza hacia los programas asistenciales de la Fundación Peruana de Cáncer. Esta inyección económica garantiza que pacientes oncológicos de escasos recursos económicos accedan a hospedaje, medicación, transporte y contención emocional durante sus tratamientos médicos.
Las autoridades de las organizaciones involucradas resaltaron el valor de la movilización ciudadana en beneficio de la salud pública. La presencia de familias enteras y corredores aficionados consolidó la jornada como una de las convocatorias atléticas de mayor impacto en el país.
«Cada persona que participó en esta carrera contribuyó a llevar apoyo a quienes enfrentan el cáncer. Haber superado la meta de recaudación demuestra que cuando la solidaridad se convierte en acción, es posible generar un impacto real en la vida de muchas familias. Agradecemos profundamente a todos los corredores, aliados y voluntarios que hicieron posible este resultado», explicó Mariana Rodríguez Cabello, Gerente de Recaudación, Marketing y Comunicaciones de la Fundación Peruana de Cáncer.
¿Qué rol desempeñan el deporte y la empresa privada en esta causa?
El trabajo conjunto entre la firma especializada en cuidado dermatológico La Roche-Posay y el grupo Perú Runners busca afianzar la promoción del deporte como un canal eficiente para la transformación social. La convocatoria atlética demostró que la práctica deportiva al aire libre puede integrar objetivos de bienestar personal con metas de apoyo humanitario masivo.
«El running tiene la capacidad de unir a las personas en torno a un propósito común. Ver a miles de corredores movilizarse por una causa como esta confirma que el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta para generar impacto social y contribuir a una mejor sociedad», destacó Alejandra Rodríguez Larraín, Gerente General de Perú Runners.
Aparte de la meta financiera alcanzada, las empresas organizadoras apuntan a expandir la escala del proyecto hacia nuevas fronteras geográficas. La estrategia de responsabilidad social prevé la incorporación de un mayor número de atletas en las siguientes convocatorias anuales.
«Superar la meta es una muestra de que existe una comunidad cada vez más comprometida con generar un impacto positivo. El desafío ahora es seguir haciendo crecer esta iniciativa para que más personas puedan sumarse, ampliando su alcance y llevando este mensaje de solidaridad a nuevas ciudades e incluso, en el futuro, a otros países de la región», añadió Sandra Malca, directora de Marketing para la División de Belleza Dermatológica en L’Oréal Centroamérica y Región Andina de La Roche-Posay.
¿Cuáles son las perspectivas para las próximas ediciones de la carrera?
Tras la conclusión del evento en la capital peruana, el equipo organizador proyecta la planificación de la edición posterior con un enfoque de mayor alcance. La meta de las instituciones involucradas contempla incrementar la capacidad operativa para albergar a más competidores e integrar alianzas estratégicas regionales.
Tanto las autoridades de la Fundación Peruana de Cáncer como los representantes del sector privado proyectan que la iniciativa se posicione como una fecha permanente en el calendario atlético nacional. La sostenibilidad de estos fondos resulta clave para asegurar la continuidad de los albergues y centros de atención a nivel nacional.











