Un convenio firmado entre ProInversión y la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) puso en marcha la fase inicial de las Líneas 3 y 4 del Metro de Lima y Callao, dos proyectos considerados estratégicos para ampliar la red de transporte masivo en la capital y mejorar la conectividad de millones de personas.
El acuerdo permitirá iniciar el diseño de los estudios técnicos que servirán de base para la futura ejecución de ambas líneas bajo la modalidad de asociación público-privada (APP), esquema con el que el Estado busca acelerar inversiones de gran escala y asegurar estándares internacionales en su desarrollo.
El presidente ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, señaló que este paso busca dejar encaminados ambos proyectos para la siguiente administración y remarcó que las nuevas líneas del Metro podrían transformar la movilidad de alrededor de 8 millones de personas en Lima y Callao.
Según explicó, el trabajo técnico comprenderá estudios de ingeniería, diagnóstico especializado, estrategias para la gestión predial, identificación de interferencias y otros componentes necesarios para definir la mejor alternativa de implementación.
Estos análisis conforman la fase inicial del proyecto y permitirán generar los insumos que más adelante harán posible estructurar las obras dentro del marco normativo aplicable a las APP.
Las Líneas 3 y 4 forman parte de la Red Básica del Metro de Lima y Callao y son vistas como piezas clave para reducir tiempos de viaje, descongestionar la ciudad y ampliar la cobertura de transporte público de alta capacidad.
ProInversión sostuvo que el nuevo marco de las asociaciones público-privadas permite intervenir desde etapas más tempranas en la preparación de proyectos estratégicos, con una lógica de planificación más rigurosa para reducir riesgos y acelerar decisiones de inversión.
En paralelo, la agencia también volvió a poner sobre la mesa el mecanismo de obras por impuestos (OxI) como una herramienta para ejecutar infraestructura y servicios vinculados a la prevención, preparación, respuesta y rehabilitación frente al Fenómeno El Niño.
Con ese objetivo, organizó el taller “OxI Planificar para prevenir: conoce los proyectos que se requieren frente al FEN–OxI como alternativa de ejecución”, orientado a fortalecer las capacidades de las entidades públicas para identificar territorios expuestos, priorizar intervenciones y evaluar su desarrollo bajo este mecanismo.
Del Carpio destacó que las obras por impuestos pueden acelerar inversiones en gestión del riesgo de desastres, en un contexto en el que el país vuelve a mirar con preocupación el impacto potencial del Fenómeno El Niño sobre infraestructura, servicios y población vulnerable.
Como ejemplo, ProInversión informó que ya existen experiencias concretas con OxI en distintas regiones del país. En Cusco se ejecutan obras de protección en el río Tucsamayo por S/ 65 millones; en Ucayali se impulsa la ampliación del sistema de alerta temprana por S/ 61 millones; y en Ica se avanza con la modernización del Centro de Operaciones de Emergencia Regional por S/ 16 millones.
Durante la actividad, el Indeci recordó además el fuerte impacto económico y social que han tenido eventos asociados al Niño en el Perú. Entre ellos mencionó el episodio de 1982-1983, que generó pérdidas cercanas al 12 % del PBI, y el Niño Costero de 2017, que afectó a cerca de 1.3 millones de personas.
Según ProInversión, desde 2002 se han ejecutado 1,373 intervenciones mediante el mecanismo de obras por impuestos, por un monto acumulado de S/ 21,000 millones.












