Más de 6500 personas en zonas rurales de 11 regiones se preparan ante lluvias intensas en tambos del programa PAIS
El programa PAIS del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) ha fortalecido la capacidad de preparación de 6561 personas en centros poblados de 11 regiones del país, mediante acciones orientadas a promover una respuesta rápida ante posibles emergencias ocasionadas por lluvias intensas vinculadas al fenómeno El Niño.
Las jornadas de capacitación se desarrollaron en 43 tambos con la finalidad de que la población identifique los peligros presentes en su entorno, conozca las zonas seguras ante eventuales inundaciones o deslizamientos y logre organizarse para actuar de manera oportuna. Las actividades abarcaron localidades rurales en las regiones de Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Junín, Loreto, Pasco y Piura.
¿En qué consisten los talleres de gestión de riesgo en las comunidades?
Como parte de este proceso formativo, los participantes elaboraron mapas comunitarios de riesgos y recibieron orientación sobre las funciones específicas de cada integrante del núcleo familiar durante una contingencia. La estrategia busca consolidar una cultura de prevención organizada, segura y solidaria entre los pobladores de la sierra y la selva.
Aparte de las charlas teóricas, la intervención promovió el desarrollo de faenas comunitarias. En estas jornadas de trabajo coordinado participan familias, autoridades locales y representantes de entidades públicas, reduciendo los niveles de vulnerabilidad de las viviendas e infraestructura social.
“La prevención es una herramienta fundamental para proteger a nuestras familias, especialmente a quienes viven en las zonas rurales y más alejadas del país. Desde los tambos acercamos el Estado a la ciudadanía y promovemos que las propias comunidades conozcan sus riesgos, se organicen y estén preparadas para actuar oportunamente frente a una emergencia”, señaló la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Maritza Canales.
¿Cuál es la función operativa de los tambos frente a las emergencias climáticas?
Los 431 tambos que operan en el marco de las intervenciones ante el fenómeno de El Niño cumplen un rol estratégico en la articulación territorial. Más que servir como plataformas para la prestación de trámites y servicios del Estado, estos recintos funcionan como núcleos de coordinación técnica para la preparación ante desastres naturales.
La presencia continua de estos centros en las zonas de difícil acceso facilita la distribución de información técnica, la realización de simulacros y el monitoreo constante de los puntos vulnerables en las quebradas y cuencas hidrográficas.
¿De qué manera beneficia el trabajo articulado a las poblaciones vulnerables?
La cooperación entre la ciudadanía y las instituciones estatales permite anticipar los impactos de las precipitaciones torrenciales. Al identificar con claridad las rutas de evacuación y las zonas de refugio temporal, las comunidades disminuyen la pérdida de vidas humanas y protegen sus medios de subsistencia agrícolas o ganaderos.
La preparación comunitaria constante garantiza que los centros poblados alejados mantengan su capacidad de respuesta operativa ante el bloqueo de vías de acceso o el corte de servicios básicos durante la temporada de lluvias.











