La reciente interrupción del transporte de gas natural a través del Gasoducto de Camisea ha generado un aumento en la demanda de combustibles líquidos en el país. En los últimos días se ha registrado una mayor afluencia de cisternas en plantas de abastecimiento, especialmente por el incremento del consumo de GLP, gasolinas y diésel ante la menor disponibilidad de Gas Natural Vehicular (GNV).
Ajustes para sostener el abastecimiento
Frente a este escenario, se han intensificado las operaciones de despacho desde diferentes plantas de ventas a nivel nacional con el objetivo de atender el aumento de pedidos. Entre los combustibles más solicitados destaca la gasolina premium, cuyo suministro continúa siendo priorizado para evitar interrupciones en el mercado.
Asimismo, parte del diésel disponible se destina al abastecimiento de una generadora eléctrica de reserva, contribuyendo a mantener la estabilidad del sistema energético y garantizar el funcionamiento del sistema interconectado del país.
Consumo responsable en un contexto de presión energética
La actual coyuntura también está influenciada por tensiones internacionales en los mercados energéticos, lo que añade presión sobre la disponibilidad y los precios de los combustibles. En este contexto, especialistas recomiendan promover un consumo responsable y evitar compras impulsivas, mientras el sistema de distribución continúa ajustando sus operaciones para sostener el abastecimiento nacional












