Más de 50 docentes de distintas regiones del país participaron el lunes 1 de diciembre de 2025 en Lima en un taller de formación sobre educación menstrual, realizado en el marco del encuentro Tinkuy 2025, como parte de una alianza entre el Ministerio de Educación y Essity. La actividad buscó fortalecer capacidades pedagógicas para tratar el tema en la escuela con información basada en derechos, reducir estigmas y contribuir a la continuidad escolar de niñas y adolescentes.
El taller se desarrolló durante Tinkuy, un encuentro educativo donde estudiantes y docentes comparten experiencias vinculadas al diálogo entre culturas y a la ciudadanía. En ese contexto, abordar la salud menstrual desde el aula se planteó como una respuesta a brechas de información y a tabúes que aún restringen conversaciones dentro de la comunidad educativa, con efectos en la asistencia y la permanencia escolar.
La sesión utilizó como recurso central la Guía de Maestros de Essity, orientada a trabajar la menstruación a partir de tres ejes: reconocerla como proceso natural, abrir conversaciones que incluyan a niñas y niños, y aplicar metodologías participativas y lúdicas en clase. El material incorpora aprendizajes del programa “Educándonos por Igual”, que identificó retos para enseñar el tema en el país.
“Para nosotros es fundamental impulsar espacios donde la menstruación se comprenda como parte natural del desarrollo humano. Los docentes son actores clave para formar entornos escolares donde este tema pueda abordarse sin vergüenza y con respeto, contribuyendo a la igualdad de oportunidades para niñas y adolescentes”, afirmó Jin Haneda, director comercial del clúster Bolivia, Chile y Perú.
Desde el Ministerio de Educación, la coordinación vinculada a educación intercultural remarcó el valor de integrar el enfoque de salud menstrual en un evento que convoca experiencias de diversas regiones. “El Tinkuy es un espacio que celebra la interculturalidad y el aprendizaje colectivo. Incorporar la educación menstrual es una respuesta necesaria para fortalecer el bienestar y la participación plena de estudiantes en todos los territorios”, señaló Francisco Roña, coordinador del Equipo de Educación Intercultural para Todos.
Entre los objetivos del taller se incluyó reforzar la manera en que el personal docente introduce contenidos en el aula, gestiona preguntas y fomenta el respeto entre estudiantes. También se propuso entregar herramientas para que la escuela ofrezca información clara y trato respetuoso, considerando las realidades de los territorios y las dinámicas familiares y comunitarias.
La capacitación del 1 de diciembre fue presentada como la primera actividad de carácter presencial dentro de esta línea de trabajo y, según lo informado, se complementará con nuevas acciones en los próximos meses. Con ello, el sector público y la empresa ratificaron un compromiso para sostener una agenda educativa con evidencia pedagógica y orientada al bienestar de estudiantes.
La discusión sobre educación menstrual suele concentrarse en el acceso a información y en la necesidad de que la escuela disponga de herramientas para tratar el tema sin burlas ni silencios. En Tinkuy 2025, el foco se puso en la práctica docente: cómo conversar en clase, cómo incluir a todo el grupo y cómo convertir un tema de salud en parte del aprendizaje cotidiano.
A corto plazo, las siguientes actividades anunciadas buscarán ampliar el alcance del trabajo iniciado en diciembre, con el fin de que más docentes puedan acceder a herramientas de enseñanza y replicarlas en sus instituciones educativas. El reto, señalaron los organizadores, es que la conversación se sostenga en el tiempo y llegue a más escuelas, con un enfoque que respete a los estudiantes y acompañe su trayectoria educativa.












