El Congreso aprobó una nueva ley para formalizar a las Micro y Pequeñas Empresas (MYPE) en Perú, pero especialistas como Octavio Salazar advierten que no aborda los altos costos, la falta de incentivos inmediatos y la burocracia excesiva, obstáculos que siguen frenando la formalización.
Durante su participación en «Economía Para Todos» de RPP, Salazar destacó que, a diferencia de otros países como México, Colombia y Chile, donde se aplican exoneraciones tributarias graduales, el nuevo marco peruano no contempla incentivos directos que faciliten el paso de la informalidad a la formalidad. Además, criticó que la burocracia y la fiscalización intensa sigan siendo barreras significativas para los pequeños empresarios.
Aunque la ley introduce un crédito tributario por capacitación de hasta el 1 % de la planilla anual, Salazar cuestionó su impacto real, argumentando que muchas MYPE no tienen planillas grandes o no están en condiciones de invertir significativamente en formación.
El especialista también señaló que, sin cambios en el acceso al financiamiento y sin alivios regulatorios, la nueva ley difícilmente marcará un punto de quiebre en la formalización empresarial en el país.












