Perú se ubica en el décimo puesto, volviendo al Top 10 de jurisdicciones más complejas para hacer negocios a nivel global. Esta posición refleja un retroceso si tomamos en cuenta que en el 2025, el país había logrado salir de esta selección, ubicándose en el puesto 13. TMF Group, firma líder de servicios administrativos y de cumplimiento normativo, publicó la 13a. edición de su reporte anual Global Business Complexity Index (GBCI), el cual analiza 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la economía mundial y evalúa el entorno operativo para empresas e inversionistas. De acuerdo con el documento, la evolución de los marcos regulatorios locales demanda un esfuerzo adicional de adecuación para las corporaciones internacionales.
La incorporación de sistemas de control fiscal avanzados optimiza los mecanismos de fiscalización de las entidades estatales, pero introduce desafíos operativos severos para los contribuyentes institucionales. El retraso en la unificación de los registros públicos virtuales ralentiza la constitución de sociedades comerciales y eleva los costos indirectos de transacción. Tanto la escasez de personal técnico calificado en normativas transfronterizas como las cambiantes exigencias contables forman parte de los determinantes de la fricción interna. Como resultado, la jurisdicción andina incrementa su nivel de dificultad operativa, situándose en una posición menos competitiva respecto a economías más abiertas y simplificadas del entorno global.
¿Por qué la digitalización es un arma de doble filo para Perú?
La adopción de plataformas virtuales orientadas a la formalización mercantil genera dinámicas contrapuestas debido a la coexistencia de requerimientos modernos y arcaicos. En el último año, Perú se ha centrado en la digitalización para mejorar la resiliencia comercial, incluida la adopción de plataformas avanzadas de comercio electrónico, para permitir a las Pymes en particular acceder más fácilmente a los mercados. Sin embargo, el Índice considera que la digitalización es un arma de doble filo, ya que plantea tanto retos como ventajas para las empresas extranjeras que operan en la jurisdicción. A medida que las autoridades implementan nuevos requisitos y procesos digitales, las empresas deben mantenerse ágiles y mantener actualizados los sistemas de cumplimiento, lo que aumenta la complejidad operativa.
¿Cómo afectan las prácticas tradicionales a la eficiencia digital?
El mantenimiento de procesos que requieren presencia física sigue limitando la eficiencia de estos esfuerzos de modernización institucional. Aparte de ralentizar los flujos de validación societaria, esta dualidad operativa entre sistemas digitales y prácticas tradicionales genera fricciones operativas y contribuye a la dificultad estructural del entorno empresarial. En 2026, el 58% de las jurisdicciones a nivel global exigen que al menos algunas empresas emitan facturas electrónicas, frente al 54% del año anterior. El fortalecimiento de mecanismos como la contabilidad electrónica apunta hacia un modelo de mayor control y supervisión por parte de las autoridades, lo que incrementa las exigencias de cumplimiento para las empresas.
¿Qué posición ocupa el país frente al resto de Latinoamérica?
El análisis territorial muestra asimetrías marcadas en la estructuración de la gobernanza corporativa y el peso de las normativas laborales. Después de 3 años de mejora sostenida (2023, 2024 y 2025), el análisis elaborado por TMF Group muestra que, en 2026, Perú aún tiene trabajo por hacer para mejorar las oportunidades de negocio. Pese a que el país andino se ubica entre los 10 más complejos a nivel global, se puede apreciar que en Latinoamérica supera a otros 5 países: México (2°), Brasil (3°), Colombia (6°), Bolivia (7°) y Argentina (9°). Por otro lado, el estudio resalta que países como Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos se encuentran entre las 10 jurisdicciones más fáciles para hacer negocios.
“Cuando las empresas logren adoptar con éxito las herramientas digitales, podrán agilizar las presentaciones, aclarar las obligaciones y simplificar las interacciones con las autoridades, lo que tendrá un impacto positivo. Las empresas que inviertan en cumplimiento, tecnología y procesos serán las mejor posicionadas para operar con eficiencia y aprovechar las oportunidades del mercado peruano”, afirma Geraldo Arosemena, Country Head para Perú y Bolivia de TMF Group.
Los obstáculos creados por un proceso de digitalización aún en marcha desaparecerían una vez que los cambios y adecuaciones sean completamente adoptados por autoridades y empresas, transformando gradualmente sus servicios mediante la automatización de procesos.
Para instruir a las corporaciones sobre la mitigación de contingencias fiscales transfronterizas en Latinoamérica y analizar las tendencias tecnológicas de compliance societario, la firma especializada realizará un seminario web educativo el próximo 6 de agosto. Los inversionistas interesados en la gestión eficiente de carteras multinacionales pueden efectuar su inscripción a través de https://www.tmf-group.com.












