Investigadores de las universidades Nacional de Itapúa y de Lima enviaron yerba mate a más de 30 km de altura en un globo estratosférico. La misión, realizada el 6 de agosto, buscó medir cambios en sabor, textura y calidad microbiológica del producto.
Tras recuperar la sonda, una cata reveló que la yerba presentaba un sabor más amargo y mayor flotabilidad. El estudio forma parte del Proyecto Estratósfera, que ya ha probado ceviche, pisco y semillas de uva, y prepara un próximo lanzamiento en la Antártida.
Los científicos señalan que este tipo de pruebas permite explorar la viabilidad de alimentos tradicionales en misiones espaciales prolongadas, contribuyendo a la seguridad alimentaria fuera del planeta.
El experimento también refuerza la cooperación científica entre Perú y Paraguay, combinando capacidades técnicas y conocimientos en biología, ingeniería y tecnología aeroespacial para innovar en el estudio de alimentos en entornos extremos.












