Este septiembre, el Perú volverá a captar la atención del mundo deportivo con la realización de la quinta edición de una competencia internacional que destaca no solo por su exigencia física, sino también por su destino final: la ciudadela de Machu Picchu. Se trata de Machu Picchu Epic XCM, una carrera de ciclismo de montaña única en su tipo, que recorrerá 192 kilómetros entre la ciudad de Cusco, Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo, hasta alcanzar el ingreso a la Llaqta, reconocida como una de las siete maravillas modernas del mundo.
Entre el 17 y el 23 de septiembre, más de 100 ciclistas provenientes de 12 países recorrerán un trayecto distribuido en cinco etapas, que combina terrenos técnicos, altura y paisajes andinos. El recorrido alcanza una altitud de 4,200 metros sobre el nivel del mar, y está diseñado para atravesar tanto parques arqueológicos como escenarios naturales de alto valor ambiental y cultural.
La organización del evento ha sido posible gracias a un esfuerzo conjunto entre entidades públicas y privadas, entre ellas el gobierno local de Machu Picchu Pueblo, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP), el Ministerio de Cultura y operadores logísticos como PERURAIL. Esta colaboración permite, entre otros aspectos, el transporte especializado de bicicletas y la habilitación temporal del acceso al Santuario para un evento deportivo, con criterios de respeto al entorno natural y cultural.
Más allá de ser una carrera de resistencia, Machu Picchu Epic XCM se presenta como una experiencia deportiva y cultural que conecta a los participantes con la historia, la gastronomía y la diversidad geográfica del país. El evento fortalece el posicionamiento del Perú como destino de turismo deportivo, una actividad que ha ganado terreno entre los viajeros que buscan experiencias inmersivas ligadas a la actividad física y el patrimonio.
El itinerario contempla paradas en puntos estratégicos como Yuncaypata, la laguna de Qoricocha, Piuray, Huaypo, las Salineras de Maras, Huilloc y Machu Picchu Pueblo. Cada etapa presenta desafíos técnicos distintos, desde circuitos cortos como el prólogo de 17 km en Sacsayhuamán hasta la etapa más extensa entre Sacsayhuamán y Ollantaytambo, que abarca casi 83 km. La última etapa será un recorrido de 9 km entre Machu Picchu Pueblo y la ciudadela inca, un tramo corto pero simbólicamente poderoso.
El evento cuenta con el respaldo de varias marcas que hacen posible su ejecución, entre ellas Seguros La Positiva, OxiShot, Transportes CIVA, JMC, Cerveza La Candelaria, Ciclos Café, Generade, Agua Loa, DrinkT y Moxie. Esta red de patrocinadores no solo aporta al financiamiento de la carrera, sino que también facilita la logística, hidratación, transporte y activaciones para los participantes y el público.
Desde su creación, Machu Picchu Epic XCM ha buscado diferenciarse en el calendario internacional del ciclismo de montaña, no solo por su ruta o altitud, sino por el valor simbólico de llegar al pie de un ícono del patrimonio mundial. Esta singularidad ha motivado la participación de atletas profesionales y aficionados de distintas partes del mundo, que ven en esta carrera la oportunidad de combinar deporte, turismo y cultura.
El cronograma de actividades comienza el miércoles 17 de septiembre con el registro de participantes y una charla técnica, seguida de cinco etapas competitivas hasta el lunes 22, día en que los ciclistas llegarán a Machu Picchu. El retorno a Cusco está previsto para el martes 23, con lo que se cierra oficialmente una nueva edición de este evento deportivo de alta exigencia.
Esta competencia, que solo se realiza una vez al año, ha logrado consolidar su reputación como un evento que representa el potencial del país para combinar deporte, gestión territorial y turismo sostenible. Su crecimiento es un ejemplo de cómo el trabajo articulado entre sectores puede generar valor económico, cultural y social en torno al deporte de aventura.












