El Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) advirtió que el Perú podría enfrentar un déficit previsional superior a los S/ 20 mil millones en 2075, si no se aplican reformas estructurales al sistema de pensiones. El estudio, elaborado por Noelia Bernal e William Fernández en el marco de Agenda 2026, proyecta que el gasto en subsidios previsionales se multiplicará por quince en los próximos 50 años, comprometiendo la sostenibilidad fiscal y trasladando los costos a las generaciones jóvenes.
El informe titulado “¿Quién pagará? La dinámica de la reforma del sistema de pensiones y su impacto en la equidad intergeneracional” utiliza un modelo de microsimulación dinámica, el primero de su tipo en el país, que incorpora el fenómeno del envejecimiento poblacional para estimar los compromisos fiscales de largo plazo derivados de la Ley N.° 32123, aprobada en 2024.
Según Bernal, “los beneficios que hoy reciben los pensionistas serán financiados por los jóvenes de hoy y los que aún no han nacido”. El estudio advierte que el 9,5% de peruanos ya supera los 65 años y que la mayoría carece de pensión. Sin fuentes de financiamiento adicionales, el país enfrentará una mayor carga fiscal y una población más envejecida en las próximas décadas.
La reforma de 2024 introdujo aumentos de pensiones mínimas y proporcionales en el Sistema Nacional de Pensiones (SNP), así como subsidios en el Sistema Privado de Pensiones (SPP). No obstante, no se incrementaron las tasas de aportación ni se identificaron nuevas fuentes de recursos, lo que —según el CIUP— pone en riesgo la sostenibilidad del sistema.
Cifras clave
Los resultados de la microsimulación muestran que el déficit previsional total pasará de S/ 766 millones en 2025 a más de S/ 20 mil millones en 2075.
- En el SNP, se prevé un superávit temporal hasta 2044, seguido de un déficit estructural que alcanzará un máximo de S/ 7.590 millones en 2070.
- En el SPP, el gasto en subsidios será menor a S/ 1.000 millones anuales hasta 2040, pero crecerá exponencialmente hasta S/ 15 mil millones en 2075, cuando se jubile la generación de afiliados con fondos insuficientes.
Este escenario, según los autores, evidencia un desequilibrio intergeneracional, en el que los jóvenes deberán aportar más y recibirán menos beneficios que las generaciones actuales, agravando las brechas de equidad y la presión sobre el erario público.
Propuestas del estudio
El documento plantea varias recomendaciones de política pública para evitar una crisis fiscal previsional y promover justicia intergeneracional:
- Implementar un modelo oficial de microsimulación dinámica en el Estado, que evalúe el impacto de las reformas antes de su aprobación.
- Publicar proyecciones periódicas con escenarios alternativos que incluyan variaciones en la edad de jubilación, pensiones mínimas y tasas de aporte.
- Aprobar una ley de acceso a datos del SPP, siguiendo el ejemplo de Chile, para permitir análisis transparentes.
- Aplicar reformas paramétricas, como elevar progresivamente la edad de retiro, incrementar las tasas de cotización y flexibilizar aportes durante periodos de informalidad.
Bernal subraya que la sostenibilidad del sistema exige responsabilidad fiscal y un enfoque de equidad intergeneracional. “Si no se adoptan medidas correctivas, los jóvenes de hoy financiarán un sistema que no garantizará su propia vejez”, enfatizó.
El estudio constituye una alerta técnica y social sobre la necesidad de repensar el sistema previsional peruano, integrando datos, transparencia y planificación de largo plazo. Más que una discusión financiera, se trata de una decisión sobre el tipo de contrato social que el país desea mantener entre generaciones.












