El Ministerio de Salud (Minsa) ha confirmado la identificación de un caso importado de sarampión en un joven de 21 años que contrajo la enfermedad durante un reciente viaje a Europa. La noticia surge apenas días después de que el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades emitiera una alerta para que el personal de salud permanezca atento a posibles casos de sarampión-rubéola.
El paciente se encuentra estable y recibe atención médica en una clínica privada, según informó el Minsa este lunes. El titular del Ministerio, César Vásquez, destacó que se está llevando a cabo una rigurosa vigilancia, identificando a todas las personas que tuvieron contacto con el afectado.
Como medida de respuesta, se han desplegado brigadas de vacunación en la zona de residencia del paciente para inmunizar a menores de 10 años que no estén al día con la vacuna contra el sarampión.
El CDC emitió la Alerta Epidemiológica 001-2024 el 26 de enero, advirtiendo sobre el riesgo de casos importados de sarampión-rubéola y síndrome de rubéola congénita a nivel nacional. Se instó a los establecimientos de salud a intensificar la búsqueda activa de casos sospechosos, especialmente en distritos con silencio epidemiológico y bajas coberturas de vacunación.
«El personal médico debe enfocarse en la evaluación de todo caso febril eruptivo con antecedente de viaje reciente (internos y fuera del país) en los últimos 30 días», señala la alerta.
El caso confirmado se basó en pruebas serológicas, de orina y aspirado nasofaríngeo en un menor de 19 meses de la ciudad de Salta, Argentina. Actualmente, el sarampión es prevenible mediante la vacuna SPR (sarampión, paperas y rubéola), que se ofrece gratuitamente en los establecimientos de salud públicos a menores de 5 años. Los refuerzos se administran a los 12 y 18 meses de edad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que el sarampión es altamente contagioso y se transmite por gotículas de personas infectadas. Los síntomas incluyen fiebre alta, congestión nasal, conjuntivitis y un exantema que se propaga por el cuerpo.
Sin la protección de la vacuna, el sarampión puede provocar complicaciones graves como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones del oído y neumonía, especialmente en niños y pacientes inmunodeprimidos. La situación subraya la importancia de mantener altas coberturas de vacunación para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas en la población.










