La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) intensificó sus acciones contra el transporte público informal y, en lo que va del año, ya concretó el chatarreo obligatorio de 33 vehículos que circulaban sin autorización y en condiciones que representaban un riesgo para pasajeros, peatones y conductores.
Según informó la entidad, estas unidades no solo prestaban servicio de manera irregular, sino que además presentaban un avanzado deterioro y una antigüedad considerable. Del total de vehículos retirados, 21 tenían más de 30 años de uso y cuatro superaban los 40 años, lo que evidencia el nivel de informalidad que aún persiste en parte del servicio de transporte urbano.
El subdirector de Fiscalización de la ATU, Luis Rivera, explicó que el proceso de chatarreo se inicia una vez que las unidades son declaradas en estado de abandono. Para ello, primero se identifica a los vehículos internados en depósitos que tengan más de 15 años de antigüedad y que no hayan sido reclamados por sus propietarios durante al menos un mes.
Luego de esa etapa, se realiza el saneamiento legal, registral, judicial y policial correspondiente, paso necesario antes de ejecutar la disposición final de las unidades. Con este procedimiento, la entidad busca evitar que vehículos fuera de circulación puedan volver a operar de manera ilegal.
Entre los casos detectados figura la cúster de placa A6T-745, conocida como uno de los llamados “anconeros”, que cubría la ruta desde Ancón hasta Jesús María sin autorización. Esta unidad tenía 35 años de antigüedad y acumulaba 14 multas por más de S/154,000 vinculadas a la informalidad.
También resalta la combi de placa D2P-276, con 35 años de antigüedad y sanciones que superaban los S/22,000. A ello se suman la cúster A3Q-726, con 34 años y multas por S/22,000, y la cúster EGY-213, también con 34 años de servicio, que registraba sanciones por más de S/55,000.
La ATU adelantó que el proceso continuará en los próximos meses, ya que se proyecta el chatarreo de 160 vehículos adicionales que ya fueron declarados en estado de abandono.
Rivera remarcó que estas acciones forman parte de la estrategia institucional para reforzar la seguridad vial y proteger a los usuarios del transporte público frente a unidades que operan al margen de la ley.
El funcionario advirtió que muchos de estos vehículos informales circulaban sin revisión técnica, sin SOAT e incluso eran manejados por conductores que no contaban con licencia, lo que incrementaba seriamente el riesgo de accidentes.
Con esta medida, la ATU busca retirar de forma definitiva a unidades obsoletas e informales de las calles de Lima y Callao, en un esfuerzo por ordenar el sistema de transporte y reducir los peligros asociados al servicio ilegal.











