Brasil y China dieron un paso clave para concretar el ambicioso ferrocarril bioceánico que conectaría el océano Atlántico con el Pacífico, al firmar un acuerdo para realizar los estudios de viabilidad económica, social y ambiental de esta megaobra que uniría los puertos de Ilheus (Brasil) y Chancay (Perú).
Según informó el Ministerio de Transportes de Brasil, el convenio permitirá que la empresa estatal China State Railway Group lidere los estudios técnicos para evaluar la factibilidad de este corredor ferroviario, que promete transformar la conectividad regional y facilitar el comercio entre Sudamérica y Asia.
Este megaproyecto contempla la construcción de una línea férrea que partiría del puerto brasileño de Ilheus, en el estado de Bahía, atravesando las regiones de Goiás, Mato Grosso, Rondonia y Acre, hasta llegar al megapuerto de Chancay, en la costa central del Perú.
Cabe resaltar que el puerto de Chancay, inaugurado en junio pasado con fuerte inversión china, es uno de los principales eslabones de la Nueva Ruta de la Seda en América Latina y ya se perfila como un centro logístico clave para la región.
“El eje ferroviario que será analizado podría convertirse en la columna vertebral de una nueva ruta bioceánica, abriendo oportunidades para fortalecer el comercio exterior de Brasil, especialmente con los mercados asiáticos”, destacó el Ministerio brasileño.









