¿Por qué la brecha de cobre amenaza la transición energética global?
El cobre se convirtió en el insumo crítico de la transición energética al estar presente en las redes eléctricas, la generación renovable, la electromovilidad y la digitalización industrial. Según datos del MINEM, entre enero y junio el Perú produjo cerca de 1,36 millones de toneladas métricas de este metal, cifra un 1,9% superior al año anterior. Asimismo, el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú señala que la cartera de proyectos mineros asciende a US$ 67.000 millones, con cerca del 70% enfocado en este yacimiento, un volumen que posicionaría al país como el primer productor mundial.
Sin embargo, el escenario enfrenta una tensión estructural. INDECO by Nexans, especialista en la fabricación de conductores eléctricos, advierte que la demanda mundial de este recurso alcanzará los 40 millones de toneladas hacia 2030, frente a una capacidad de producción cercana a los 33 millones. Esta brecha de 10 millones de toneladas exige una respuesta que va más allá de abrir nuevos yacimientos: el verdadero desafío radica en transformar el recurso dentro del territorio y devolverlo a la cadena productiva al final de su vida útil.
«Siempre se dice que el Perú exporta solo materia prima, pero en nuestro caso la cadena muestra otra cosa: las minas producen cátodos y nosotros los convertimos en alambrón y luego en cable. Son dos etapas en las que agregamos valor al cobre dentro del país, generando empleo industrial y capacidad técnica. Y hay una tercera que multiplica ese aporte: recuperar el metal al final de su vida útil para que vuelva a la cadena», señala Fernando Sandoval, Sales Manager Minería de Nexans.
¿Cuáles son las cuatro claves para aprovechar el valor del cobre peruano?
Para entender cómo se gestiona la utilidad de este metal en la industria moderna, los especialistas identifican cuatro factores determinantes:
- La brecha de suministro: El mercado global necesita incorporar en un decenio un volumen que históricamente demandaba 25 años. Hacia 2035, la capacidad minera instalada se acercará a su límite técnico, afectando la seguridad del abastecimiento e imponiendo la necesidad de planificar contratos con mayor antelación.
- Estaciones de valor agregado: La transformación del cátodo extraído en la mina pasa a convertirse en alambrón y posteriormente en cable conductor. Este producto regresa a las operaciones para alimentar palas eléctricas, perforadoras y correas a más de 4.000 metros de altitud, marcando la diferencia entre exportar materia prima o retener capacidad técnica en el país.
- Medición de la huella ambiental: En un cable eléctrico, los conductores concentran entre el 70% y el 90% de su huella de carbono, un impacto que se genera en la fase de extracción y procesamiento. Debido a esto, la trazabilidad del metal adquirió un peso determinante en las licitaciones de infraestructura.
- Nivel de pureza técnica: Un metal con una pureza de 99,9% asegura una conductividad superior y reduce las pérdidas de energía en operaciones expuestas a condiciones extremas de arrastre, golpes y humedad.
¿De qué manera opera el modelo de economía circular en la industria de conductores?
El valor del recurso no se restringe al trabajo extractivo, sino que abarca toda la cadena de transformación donde participa la industria de conductores. En este circuito, INDECO by Nexans actúa en ambos extremos: adquiere cátodos a las empresas mineras locales y, al mismo tiempo, abastece a dichas faenas convirtiendo la materia prima en el cableado que permite su funcionamiento diario.
Por un lado, la firma abastece sus plantas operativas en el Perú utilizando energía 100% renovable. Por otro lado, la corporación fijó la meta de incorporar un 25% de cobre reciclado en la elaboración de sus cables hacia el año 2028. Para las empresas mineras, este esquema de reciclaje representa una menor presión sobre el suministro global y permite declarar una huella ambiental reducida en los insumos instalados.
«La electrificación va a necesitar mucho más cobre del que hoy se produce, y ese volumen no saldrá únicamente de nuevas minas. La minería peruana tiene el metal que el mundo necesita; el desafío compartido es que cada tonelada rinda más veces, y eso se juega en toda la cadena, desde el cátodo hasta el cable que vuelve a la faena», concluyó Sandoval.
Aparte de la extracción primaria, las iniciativas de reciclaje industrial fortalecen la seguridad de la cadena de suministro nacional. En esa línea, la compañía INDECO by Nexans mantiene la consolidación de procesos sostenibles para responder a la demanda de la electrificación.











