El Puerto de Chancay avanza con firmeza hacia su consolidación como eje estratégico del comercio marítimo en el Pacífico. Tras cerrar con éxito su fase de prueba operativa o “marcha blanca”, la Autoridad Portuaria Nacional (APN) anunció que la segunda etapa del megaproyecto podría arrancar en 2027, con una inversión adicional estimada en 2,500 millones de dólares.
El presidente de la APN, Juan Carlos Paz, señaló que este próximo paso estaría condicionado al crecimiento sostenido del volumen de carga. “Si el puerto alcanza un movimiento anual de un millón de contenedores, se activará la segunda fase, elevando la inversión total a entre 3,500 y 4,000 millones de dólares”, precisó.
Durante su etapa inicial, el terminal logró procesar hasta 20,000 TEUs mensuales, lo que permitió obtener la licencia portuaria oficial a inicios de junio. Las operaciones comerciales ya están en marcha y han despertado el interés de grandes navieras internacionales como CMA CGM, Cosco Shipping, OOCL, Evergreen y X-Press Feeders, esta última especializada en transporte marítimo regional.
El Puerto de Chancay, operado en parte por capitales chinos, ha comenzado a establecer rutas clave hacia Shanghái, así como conexiones con puertos en Estados Unidos y Europa. Uno de sus mayores atractivos es el tiempo récord de tránsito hacia Asia: solo 23 días hasta China, una ventaja logística clave para las agroexportaciones peruanas.
Además, Chancay ya muestra señales de convertirse en un hub de transbordo regional, alcanzando un 30% de carga en esta modalidad durante su fase inicial. Para ponerlo en contexto, el Puerto del Callao, que lidera actualmente las operaciones marítimas en el país, mantiene un promedio de 22% de transbordo.
“El potencial de Chancay permitirá consolidar al Perú como un centro logístico no solo para Sudamérica, sino también para Centroamérica, atrayendo carga de países como Chile, Ecuador, Colombia, El Salvador y Guatemala”, afirmó Paz.
La segunda etapa del proyecto incluiría una expansión significativa de infraestructura y capacidad operativa, alineándose con las proyecciones económicas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para el periodo 2025-2028. Con esto, el Perú apunta a posicionarse como un nodo portuario de primer nivel en el comercio global del Pacífico.












