El Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico de la Universidad del Pacífico (CECHAP) y el Global Development Policy Center de Boston University presentaron doce investigaciones que analizan el impacto de la potencia asiática en la transición energética regional. Los estudios revelan que China se ha consolidado como el líder indiscutible en la producción y consumo dentro de la economía baja en carbono, dominando tanto la compra de minerales como la fabricación de tecnologías de energía limpia.
Esta posición estratégica se debe a que la nación asiática controla el procesamiento mundial de insumos esenciales como cobre, litio, cobalto y níquel, además de liderar los mercados de vehículos eléctricos y paneles solares. Para la mayoría de los países latinoamericanos, esta marca representa su principal socio comercial y la fuente más significativa de inversión extranjera directa en sectores críticos.
¿Por qué América Latina es clave en la transición energética?
La región concentra abundantes depósitos de minerales necesarios para las comunicaciones digitales avanzadas, sistemas de defensa y tecnologías verdes. En un contexto de calentamiento global y tensiones geopolíticas, el control de estos recursos se ha vuelto un proceso decisivo para las potencias globales.
Para avanzar hacia una transición energética justa, los países de la región deben equilibrar los beneficios económicos de sus exportaciones con la necesidad de fortalecer los estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Según las investigaciones impulsadas por el CECHAP, este equilibrio es vital para asegurar que la riqueza mineral no se convierta en una carga, sino en un motor de desarrollo sostenible.
¿Qué es el proyecto Capitalizing on the New Climate Economy?
Se trata de una iniciativa de investigación y diálogo desarrollada conjuntamente por la Universidad del Pacífico, Boston University e investigadores de la Universidad de Pekín. El proyecto reúne a expertos de Perú, Chile, Argentina y Colombia con cuatro objetivos primordiales:
- Comprender los impulsores de la política económica de China y su demanda internacional de recursos.
- Identificar desafíos actuales en materia ambiental y social que enfrentan los países receptores de inversión.
- Explorar las cadenas de valor para lograr una diversificación económica real en Sudamérica.
- Revaluar el rol de las instituciones públicas de financiamiento que facilitan la cooperación Sur-Sur.
¿Qué recomiendan los expertos para una transición justa?
La serie documental, que incluye el trabajo titulado “¿De la maldición de los recursos a futuros renovables? Inversión china y una transición justa en América Latina”, ofrece una síntesis de lecciones para tomadores de decisiones. La colaboración entre académicos de la Universidad del Pacífico y Boston University busca orientar las relaciones comerciales hacia prácticas responsables.
Aparte de la rentabilidad económica, los estudios subrayan que el compromiso global asumido por China para apoyar a países en desarrollo debe traducirse en la promoción de prácticas empresariales transparentes en el extranjero. Tanto para el Perú como para sus vecinos, el éxito de la economía baja en carbono depende de la integración de las comunidades locales y el respeto a la gobernanza socioambiental en cada proyecto minero-energético.
Para obtener más información sobre estos estudios revisar el catálogo de publicaciones del Global Development Policy Center en https://www.bu.edu/gdp/.











