¿Cómo transformar la diversidad en una ventaja competitiva?
Desarrollar organizaciones más ágiles y capaces de adaptarse rápidamente representa la principal estrategia competitiva para los próximos tres años, según el 70 % de los líderes empresariales consultados en el informe Global Human Capital Trends 2026 de Deloitte. En este escenario cambiante, gestionar equipos multiculturales con variadas experiencias y perspectivas se ha convertido en un requisito determinante para el entorno corporativo.
Para Carlos Tasso, Docente Internacional de Doctorados de la Escuela de Postgrado de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), este desafío cobra especial relevancia porque reunir perfiles diferentes no garantiza por sí solo mejores resultados. «El líder debe ayudar a todos a avanzar en una misma dirección y, al mismo tiempo, aprovechar la diversidad para construir mejores soluciones», explica Tasso. El experto señala que la diversidad organizacional abarca desde el género y la nacionalidad hasta distintas culturas, generaciones, creencias y formas de procesar la información.
¿Cuáles son las cuatro claves para gestionar grupos multiculturales?
Frente a la complejidad de los entornos de trabajo actuales, el especialista comparte cuatro pautas estratégicas para convertir las diferencias individuales en un valor operativo:
- Ampliar la mirada sobre la diversidad: Reconocer que las personas observan un mismo problema desde perspectivas distintas permite incorporar alternativas novedosas para resolver los desafíos de una organización. Esta variedad de enfoques reduce el denominado pensamiento de grupo, que aparece cuando predomina una sola forma de analizar una situación.
- Comprender el contexto cultural: En equipos multiculturales, las diferencias se manifiestan en la forma de comunicarse, establecer relaciones profesionales o tomar decisiones. El docente advierte sobre el etnocentrismo, que consiste en interpretar otras realidades únicamente desde los parámetros de la cultura propia, por lo que resulta indispensable desarrollar sensibilidad hacia el entorno.
- Adaptar la comunicación y la retroalimentación: No todas las personas reciben o interpretan un mensaje de la misma manera. Una comunicación que para alguien resulta directa puede ser percibida de forma distinta por otro integrante del grupo. Mantener un diálogo de doble vía y brindar retroalimentación constructiva de manera individual permite orientar el desarrollo sin afectar la motivación.
- Escuchar antes de tomar decisiones: Al asumir la dirección de un grupo, conocer a sus integrantes y comprender cómo funcionan debe preceder a cualquier intento de transformación. Esto implica escuchar distintas perspectivas e involucrar a los colaboradores en el diseño de las soluciones.
“El líder tiene que ser humilde y entender que su éxito depende del éxito del equipo. Primero debe escuchar a todos para tener una visión global de lo que está pasando”, señala Tasso, al destacar que esta apertura fortalece el sentido de pertenencia en las organizaciones.
¿En qué marco se comparten estas estrategias de liderazgo?
La participación de Carlos Tasso se realiza en el marco de la Semana Internacional de Doctorados organizada por la UTP. Durante su visita académica en el Perú, el docente está a cargo del curso Liderazgo y Gestión de Equipos Diversos y Multiculturales, una materia dirigida a los estudiantes del Doctorado en Administración Estratégica de Negocios de la UTP.
Esta iniciativa de la UTP acerca a los estudiantes de posgrado a docentes con experiencia internacional, con el objetivo de abordar las exigencias contemporáneas de la gestión corporativa y la dirección de personas.












