Tras un 2023 marcado por la recesión, el 2024 se posicionó como el año de la recuperación económica en Perú. Este impulso fue liderado principalmente por el consumo privado, considerado el motor más importante del crecimiento, según diversos economistas. La mejora en el empleo adecuado, el acceso a fondos extraordinarios y un cambio en las expectativas de la población se combinaron para reactivar este vital componente económico.
El economista Jorge González Izquierdo explica que el consumo privado representa el 60% del Producto Bruto Interno (PBI) del país. “En el 2023, el consumo estuvo estancado. En cambio, en el 2024 creció alrededor de 3%, con un impacto significativo en la campaña de fin de año”, afirma. Este crecimiento fue clave para que el PBI nacional lograra un avance del 3.2%, en línea con las proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR).
Guillermo Arbe, gerente del Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank, señala que esta recuperación fue progresiva. “Si bien el primer trimestre mostró un crecimiento de menos del 2%, los siguientes periodos marcaron una aceleración significativa, culminando el tercer trimestre con una expansión del 2.8%”, detalla.
Factores clave de la recuperación
El empleo adecuado fue el principal factor que impulsó el repunte del consumo. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), este tipo de empleo creció más del 4% en 2024, un avance significativo tras años de estancamiento. «Cuando las personas tienen trabajo de calidad, consumen más», enfatiza González Izquierdo.
A esto se sumaron medidas coyunturales como la libre disponibilidad de la CTS y los retiros extraordinarios de fondos de las AFP. Sin embargo, su impacto fue parcial, ya que solo el 30% de esos recursos se destinó al consumo.
Otro elemento importante fue el cambio en las expectativas económicas de la población. “La percepción de que el 2024 sería un año mejor generó confianza, lo que estimuló el gasto”, comenta González Izquierdo.
Perspectivas para el 2025
Con el mercado laboral en una trayectoria positiva y una inflación bajo control, las proyecciones para el 2025 son optimistas. Arbe asegura que el consumo seguirá siendo un pilar del crecimiento económico en los próximos meses, favorecido por la estabilidad de los precios y el incremento del poder adquisitivo.
“Lo importante es garantizar un clima económico favorable y fomentar la inversión para que el empleo crezca de manera sostenible”, sostiene Arbe. En este sentido, González Izquierdo apunta que el consumo privado podría crecer hasta un 3% este año si se aplican las medidas adecuadas.












