Perú se posiciona como un actor clave para satisfacer la creciente demanda mundial de cobre, un mineral fundamental en el desarrollo de tecnologías sostenibles y energías limpias. Así lo señaló Diego Ceresetto, presidente de ExpoCobre 2024, quien destacó que el país cuenta con los yacimientos necesarios para asumir este reto, lo que representa una oportunidad histórica para el desarrollo del sector minero nacional.
«Este escenario presenta grandes oportunidades para el Perú, pero también desafíos que debemos enfrentar con una planificación adecuada para los próximos años», señaló Ceresetto, durante la presentación de ExpoCobre 2024.
Condiciones favorables para la inversión minera
El presidente de ExpoCobre subrayó que el Perú ofrece un ambiente propicio para la inversión minera, gracias al respaldo del Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el compromiso del Estado en impulsar proyectos estratégicos. Además, el país cuenta con una estabilidad económica y jurídica que resulta atractiva para los inversionistas, al garantizar un retorno seguro para su capital.
Ceresetto estimó que cada proyecto minero tiene la capacidad de generar empleo directo e indirecto para aproximadamente 500,000 personas, lo que convierte al sector en un motor clave para la economía nacional. «Si logramos incrementar los volúmenes de producción de cobre y fortalecer la cooperación entre empresas, gobierno y ciudadanía, Perú puede consolidarse como el primer productor cuprífero a nivel mundial», enfatizó.
ExpoCobre 2024: punto de encuentro para el sector minero
La edición 2024 de ExpoCobre, que se realizará del 28 al 31 de octubre en el Centro de Exposiciones del Jockey Club, reunirá a los principales actores de la industria minera global. Durante el evento, se presentarán las nuevas tecnologías aplicadas al sector, se discutirán las proyecciones del gobierno en materia minera y se ofrecerá un espacio para el intercambio con inversionistas y representantes de las principales compañías mineras.
Este foro será una plataforma clave para impulsar el diálogo y las alianzas entre el sector público y privado, con el objetivo de aprovechar al máximo las ventajas que ofrece el país como productor de cobre en el contexto de la creciente demanda internacional.












