Un estudio encargado por la biofarmacéutica GSK a IPSOS revela que el 37% de personas mayores de 50 años no se preocupa por desarrollar herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster. Según la investigación, el 52% de los encuestados se siente más joven que su edad biológica, lo que podría explicar la falta de percepción de riesgo.
Falta de conciencia y factores de riesgo
El herpes zóster se presenta con una erupción dolorosa y ampollas, y puede generar complicaciones como neuralgia posherpética, afectaciones oculares y, en casos extremos, estar relacionado con eventos cardiovasculares. Expertos advierten que el sistema inmunológico se debilita con la edad, aumentando la probabilidad de reactivación del virus.
Según la encuesta, un 55% de los encuestados desconoce que enfermedades crónicas como diabetes o insuficiencia renal pueden elevar el riesgo de herpes zóster. Además, un 48% se describió como solitario, deprimido o estresado, factores que también influyen en la disminución de la inmunidad.
Llamado a la prevención
Alexander Liakos, vicepresidente de Asuntos Médicos Globales de GSK, enfatiza la necesidad de generar conciencia sobre la enfermedad. “Muchas personas subestiman su susceptibilidad al herpes zóster y desconocen los riesgos asociados. Esta enfermedad puede impactar significativamente la calidad de vida, especialmente en pacientes con condiciones preexistentes”, señala.
En el marco de la Semana de Concientización sobre el Herpes Zóster, la Federación Internacional sobre el Envejecimiento (IFA) y GSK instan a la población mayor de 50 años a informarse sobre esta afección y consultar con su médico sobre opciones de prevención.
Impacto global
A nivel mundial, 1 de cada 3 adultos desarrollará herpes zóster en algún momento de su vida. La enfermedad afecta especialmente a adultos mayores, pero también puede manifestarse en personas con sistemas inmunológicos debilitados por tratamientos prolongados, enfermedades crónicas o factores psicológicos como el estrés.
La investigación también señala que el 68% de los encuestados experimenta altos niveles de estrés, un factor que podría influir en la reactivación del virus. Por ello, los especialistas recomiendan un monitoreo médico constante y estrategias de reducción del estrés para disminuir el riesgo de complicaciones.












