La naviera china Orient Overseas Container Line (OOCL) ha confirmado que, a partir de marzo de 2025, su servicio Asia-Sudamérica West Coast 3 (WSA3) dejará de operar en el puerto de Lirquén, ubicado al sur de Chile. En su lugar, la compañía priorizará el terminal del megapuerto peruano de Chancay, lo que representa una modificación estratégica en su logística en la región.
La última nave de OOCL que arribará a Lirquén lo hará entre el 17 y el 23 de febrero, marcando el cierre de una etapa importante en la conexión portuaria entre Chile y Asia. Este cambio surge tras la inauguración de Chancay, el megapuerto peruano que, desde su apertura en noviembre de 2024, se perfila como un punto clave en las rutas comerciales del Pacífico.
El gremio empresarial de la región del Biobío ha expresado su preocupación ante este anuncio, dado que la región depende en gran medida de la actividad portuaria para su desarrollo económico. «Este cambio de ruta no solo afecta el volumen de carga proveniente de nuestra región, sino que también impacta directamente en el empleo y en la competitividad de nuestros puertos», señaló Álvaro Ananías, presidente de la Cámara de Producción y Comercio del Biobío.
Con una inversión de 3.500 millones de dólares y respaldado por la tecnología de Cosco Shipping, Chancay se posiciona como una amenaza para la hegemonía portuaria chilena, que ha sido un pilar del comercio internacional en América Latina durante décadas. Según expertos, el puerto peruano tiene el potencial de convertirse en el principal centro logístico del Pacífico Latinoamericano, poniendo en duda el liderazgo de Chile en este sector.
Chile, con su extensa costa de 4.200 kilómetros y 39 puertos comerciales, se enfrenta a un desafío considerable debido a la creciente influencia del megaproyecto peruano, que busca conectar la región con los mercados más grandes del mundo, en particular con el gigante asiático.












