El Perú apuesta por los teleféricos como una alternativa para dinamizar el turismo y mejorar el transporte en zonas de difícil acceso.
La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) anunció una cartera de proyectos que se desarrollarán en distintas regiones. “Vamos a tener muchos teleféricos; nos ahorran tiempo y nos brindan calidad de vida”, afirmó su director ejecutivo, Luis del Carpio.
El éxito de las telecabinas de Kuélap, en Amazonas, sirve como referente de la viabilidad de este tipo de infraestructuras.
Entre los próximos proyectos destacan:
Teleférico Choquequirao (Cusco): con inversión de US$ 261 millones, entraría en operación hacia 2028.
Teleférico Huascarán (Áncash): demandará hasta US$ 30 millones y facilitará el acceso turístico al nevado.
Teleféricos en El Agustino y San Juan de Lurigancho (Lima): orientados a descongestionar la ciudad e integrarse al transporte público.
Otros proyectos en cartera incluyen los teleféricos de Huchuy Qosqo (Cusco), Cerro Baúl (Moquegua), Puno y Morro de Calzada (San Martín).
Del Carpio señaló que la meta es articular un sistema de transporte multimodal que combine teleféricos, metro y Metropolitano, “regalando horas de vida a los peruanos”.












