El Perú sigue mostrando signos de recuperación económica tras los desafíos de los últimos años. Juan José Marthans León, director de Economía del PAD – Escuela de Alta Dirección de la Universidad de Piura, proyectó que la economía peruana cerrará 2025 con un crecimiento del 2.8%. “Aunque los principales factores que desencadenaron la crisis de 2023 se están diluyendo, la vigilancia constante sigue siendo crucial para evitar retrocesos,” afirmó durante su participación en la Jornada Académica del Encuentro Automotor de la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
Recuperación en un contexto desafiante
Marthans destacó que factores como la incertidumbre internacional, la inseguridad ciudadana y los desbalances medioambientales marcaron la crisis económica de 2023. Sin embargo, con esfuerzos coordinados, el Perú ha logrado revertir parte de estas tendencias negativas.
“La inflación, aunque en retroceso, sigue siendo un tema crucial. Aún enfrentamos presiones tanto externas como internas, pero las cifras actuales muestran un panorama alentador para el mediano plazo,” indicó el economista.
En particular, señaló que la inflación de alimentos en 2024 está por debajo del promedio de la canasta familiar, posicionando al Perú como uno de los países con los niveles más bajos de la región. Este dato resulta significativo, dado que los alimentos representan un porcentaje importante del gasto de los hogares peruanos.
Recomendaciones para consolidar el crecimiento
A pesar de estas proyecciones positivas, Marthans advirtió sobre la necesidad de implementar medidas sostenibles para garantizar un crecimiento económico estable. Entre las prioridades, mencionó:
Fortalecer la seguridad ciudadana: La inversión privada y el consumo interno dependen en gran medida de un entorno seguro.
Impulsar políticas medioambientales efectivas: Los desbalances ecológicos pueden tener repercusiones graves en sectores clave como la agricultura y la minería.
Estabilizar el entorno político: La confianza empresarial y ciudadana requiere de un gobierno que transmita estabilidad y dirección clara.
Sector automotriz como motor del desarrollo
Durante el evento de la AAP, también se resaltó el papel del sector automotriz en la reactivación económica. Este sector, que genera miles de empleos directos e indirectos, se presenta como una oportunidad para fomentar innovación y sostenibilidad. “La transición hacia tecnologías más limpias, como los vehículos eléctricos, podría ser un factor diferenciador para el Perú en los próximos años,” agregó Marthans.
Perspectivas alentadoras
Con una proyección de crecimiento del 2.8% para 2025, el Perú enfrenta el reto de consolidar esta senda de recuperación. Las claves estarán en mantener la estabilidad económica, promover la inversión y priorizar las políticas que beneficien a las mayorías. Aunque los desafíos persisten, el panorama es optimista para un país que busca dejar atrás los estragos de las crisis recientes.












