En las primeras horas del miércoles 10 de abril, un sismo de magnitud 4.6 estremeció la localidad de Mala, en Cañete, al sur del departamento de Lima, según informes del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
El movimiento telúrico, registrado a las 00.16 horas, tuvo su epicentro a 26 kilómetros al suroeste de la ciudad de Mala, a una profundidad de 53 kilómetros, detalló el IGP.
Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado daños personales o materiales por parte de las autoridades locales y del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) como consecuencia de este evento.
Perú, situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, experimenta una actividad sísmica significativa, representando más del 80% de la actividad sísmica mundial. La historia reciente del país recuerda el devastador terremoto ocurrido frente a la ciudad costera de Pisco en agosto de 2007, con un saldo trágico de más de 500 fallecidos y cuantiosas pérdidas materiales.
Sin embargo, más allá de este suceso, expertos como Hernando Tavera, jefe del IGP, alertan sobre la acumulación de energía sísmica en la región de Lima. Se estima que esta acumulación solo se liberará con un sismo de 8.8 grados. Tavera advierte que la costa central de Perú, que incluye a Lima, ha estado acumulando deformación durante más de 275 años, lo que podría conllevar a futuros eventos sísmicos de alta intensidad.
Además de Lima, otras regiones del país también están en riesgo, incluyendo Áncash, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna, según declaraciones de Tavera a la Agencia Andina. Estas áreas, a lo largo de la costa peruana, enfrentan una continua amenaza sísmica que requiere una constante vigilancia y preparación por parte de las autoridades y la población en general.
FOTO: AGENCIA ANDINA












