¿Por qué la actividad constructora lidera la expansión económica en el país?
La actividad constructora en el territorio peruano consolida indicadores de recuperación física durante el periodo actual. De acuerdo con las estadísticas oficiales presentadas en el Informe Económico de la Construcción (IEC) N.° 101, elaborado por la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), el sector registró un crecimiento de 15.7% en el mes de marzo. Este resultado estadístico posiciona a esta rama productiva como la única del entorno nacional que logró expandirse a un ritmo de dos dígitos durante el tercer mes del año.
Aparte de constituir un hito productivo estacional, representa uno de los desempeños más destacados registrados desde marzo 2012, excluyendo los efectos estadísticos de rebote observados tras la crisis sanitaria global. Con esta medición cuantitativa, el sector acumuló once meses consecutivos de avance sostenido en el mercado interno. Las estimaciones gremiales anticipan que la tendencia positiva mantendrá una aceleración constante a corto plazo.
Tanto el desarrollo de infraestructura pública como el consumo de cemento y el avance de los presupuestos corporativos dinamizan el comportamiento del ecosistema constructivo. Para el mes de abril, la institución técnica proyectó una expansión del 20.3%. De ratificarse esta proyección por los organismos reguladores, la industria alcanzaría su mejor nivel de desempeño mensual desde agosto de 2021, temporada en la que se reportó un avance de 25.5%.
¿Cuáles son los factores que impulsan la edificación pública y privada?
La ejecución de obras por parte del Estado peruano constituye el eje principal de este dinamismo financiero. Las auditorías de la Cámara Peruana de la Construcción detallan que el avance de la obra pública registró una expansión de 91.1% en abril, lo que representa la tasa más elevada desde el año 2021. No únicamente se expandió el desarrollo de complejos estatales, sino que el consumo de cemento también acumuló su sexto mes consecutivo de crecimiento con tasas superiores a los dos dígitos.
En el primer cuatrimestre, el consumo de cemento se elevó un 13.7%, mientras que las edificaciones públicas avanzaron un 23.6%. Asimismo, el presupuesto gubernamental ejecutado aumentó un 19.8% entre enero y abril de 2026, reportándose incrementos en los niveles de gobierno nacional, regional y municipal. Los analistas de CAPECO señalaron que entidades estatales como ANIN, PRONIS y Agua Segura podrían alcanzar una ejecución del 100% de sus recursos asignados si mantienen el ritmo de trabajo contemporáneo.
Por otro lado, los aportes del capital privado reportaron un incremento de 13.2% durante el primer trimestre de 2026. Este comportamiento corporativo responde a las inversiones efectuadas en el sector extractivo no minero y minero. La inversión minera acumuló diez meses consecutivos de expansión a doble dígito, sumando US$ 623 millones invertidos solo en marzo. Paralelamente, las adjudicaciones mediante el mecanismo de Obras por Impuestos proyectan superar los S/ 8,900 millones al cierre anual, lo que equivale a un aumento superior al 73%.
¿Cómo progresa la reactivación del mercado inmobiliario e hipotecario?
El entorno habitacional muestra señales claras de dinamismo a nivel de financiamiento bancario. Durante el mes de marzo, los préstamos hipotecarios desembolsados en el sistema financiero crecieron un 189% en comparación con el mismo mes del periodo anterior. Del mismo modo, las transacciones inmobiliarias financiadas con los recursos públicos del Fondo Mivivienda reportaron un aumento del 26.3% en abril frente al año previo, facilitando el acceso a la primera vivienda para miles de familias peruanas.
“Pese a los factores de incertidumbre política y a los riesgos externos que podrían afectar el desempeño económico en los próximos meses, el sector construcción mantiene un importante dinamismo y todavía podría cumplir las metas de crecimiento previstas para este año”, señaló Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo de CAPECO.
No es únicamente que las metas sectoriales se encuentren estables, sino que los riesgos del entorno se mantienen bajo monitoreo preventivo. El gremio constructor advirtió que la inestabilidad política interna, las tensiones de seguridad en Medio Oriente y el desarrollo de un Fenómeno El Niño moderado representan variables climáticas y de mercado que podrían incidir en la actividad económica general durante el segundo semestre de la temporada.
Más que una contracción severa, las autoridades técnicas prevén una moderación paulatina de los indicadores en los meses subsecuentes. Aun cuando el ritmo de crecimiento constructivo experimente una desaceleración, la industria mantiene la capacidad técnica para cumplir con las proyecciones establecidas por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). De este modo, la actividad se ratifica como uno de los motores centrales de la producción nacional.












