Las tasas de interés en Perú vienen mostrando una clara tendencia a la baja desde fines del 2023, lo que representa una oportunidad clave para quienes desean acceder a créditos personales, hipotecarios o empresariales. Esta mejora en las condiciones de financiamiento está impulsada por el recorte progresivo de la tasa de referencia del Banco Central de Reserva (BCR) y un entorno de inflación controlada.
Actualmente, la tasa de referencia del BCR se sitúa en 4.50% anual, luego de haber alcanzado picos de hasta 7.75% en el 2023, cuando la política monetaria buscaba frenar los efectos inflacionarios globales pospandemia.
Créditos más accesibles para hogares y empresas
“El recorte de la tasa de referencia envía una señal positiva al mercado: la inflación está bajo control y es momento de estimular el crédito”, explica Jorge Luis Ojeda, economista de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Esto ya se refleja, por ejemplo, en los créditos hipotecarios, cuyas tasas promedio han caído de 12% a menos de 9%.
En el sector empresarial, el impacto también es notable. Según Liliana Lescano, jefa de productos de Caja Piura, los créditos corporativos y para grandes empresas presentan reducciones de hasta tres puntos porcentuales. “Si una empresa accedía antes a un préstamo al 10%, hoy puede obtenerlo entre 6% y 7%”, detalló.
¿Y las microfinancieras?
Aunque la tendencia es positiva, no todas las entidades han replicado la baja. Las microfinancieras aún enfrentan riesgos mayores, como la inseguridad, la morosidad y los efectos rezagados de la recesión del 2023. Esto ha hecho que en algunos casos sus tasas se mantengan estables o incluso suban ligeramente.
Además, los especialistas advierten que las tarjetas de crédito siguen con tasas elevadas, influenciadas más por el marco legal (como la ley contra la usura) que por la política del BCR. “Este tipo de productos tiene un comportamiento propio, especialmente en segmentos de alto riesgo”, agregó Ojeda.
Perspectivas económicas positivas
El primer semestre del año ha mostrado signos de recuperación económica, con un crecimiento estimado de hasta 3%. No obstante, el segundo semestre estará condicionado por factores como el clima político, en un año preelectoral, y eventuales riesgos climáticos.
Aun así, el panorama para el crédito es optimista. Si el BCR continúa recortando su tasa, se espera un mayor dinamismo del sistema financiero, con condiciones cada vez más favorables para familias que buscan financiar una vivienda o emprendedores que necesitan capital.










