El mercado peruano de eficiencia energética cerrará el 2025 con un valor estimado de US$ 7.7 millones, impulsado por la creciente adopción de domótica, sistemas de gestión energética y soluciones de automatización en hogares, industrias y empresas.
Así lo aseguró Antonio Montoya Córdova, especialista en Energía, Ahorro Energético y EcoXpert, quien destacó que el país atraviesa un proceso de modernización acelerada en materia de consumo eficiente. Según proyectó, este dinamismo permitirá que el consumo energético optimizado crezca 9.8% hacia 2029, consolidando al sector como uno de los más prometedores dentro del ecosistema tecnológico nacional.
“El avance no es casual. En un contexto de incremento en las tarifas eléctricas, mayor presión por la competitividad empresarial y una urgencia global por reducir emisiones, más compañías y familias peruanas están invirtiendo en soluciones inteligentes para reducir costos y mejorar la eficiencia operativa”, explicó Montoya.
Tecnologías que lideran el crecimiento
El especialista detalló que entre las herramientas de mayor adopción destacan:
- Sistemas de domótica para hogares.
- Plataformas de gestión energética en tiempo real.
- Soluciones de automatización que optimizan el uso de energía en empresas y edificios.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento sostenido del sector dependerá del fortalecimiento de políticas regulatorias, así como de una infraestructura energética más robusta que acompañe el ritmo de adopción tecnológica.
El reto en el sector inmobiliario
Montoya señaló que la demanda peruana sigue la tendencia global: los edificios consumen el 38% de la energía mundial, convirtiéndose en uno de los sectores de mayor impacto.
A ello se suma una cifra alarmante: el 30% de esa energía se desperdicia debido a sistemas obsoletos, falta de automatización, malas prácticas operativas y diseños ineficientes.
En el contexto peruano —marcado por un crecimiento sostenido de la construcción y una adopción tecnológica desigual— este fenómeno representa tanto una alerta como una oportunidad económica.
Según el especialista, el 75% de los costos asociados a un inmueble durante su vida útil se destinan a operación y mantenimiento. En ese sentido, cada avance en eficiencia energética tiene un impacto directo en la reducción de gastos y en la competitividad del sector inmobiliario.












