El huracán Melissa golpeó con fuerza a Bahamas, dejando un panorama de destrucción en varias islas del archipiélago. Rum Cay, San Salvador y Long Island se encuentran sin suministro eléctrico y con severas afectaciones en sus infraestructuras, luego de que el ciclón tocara tierra el miércoles con categoría 1.
Las autoridades informaron que numerosos caminos quedaron anegados o bloqueados por escombros, mientras que el aeropuerto de Deadman’s Cay, en Long Island, se mantiene bajo el agua. “Algunas zonas solo son accesibles con maquinaria pesada”, explicó el diputado local Adrian Gibson, quien confirmó también daños en viviendas y estructuras públicas.
En San Salvador, los cortes de energía y la caída de postes eléctricos agravaron la situación. Sin embargo, en Crooked Island los 64 residentes que permanecieron en la isla durante el paso del huracán fueron reportados a salvo, con daños menores en sus propiedades.
Desde el Parlamento bahameño, el primer ministro Philip Davis expresó su apoyo a los países vecinos del Caribe que también sufrieron el paso de Melissa. “Como región, compartimos el dolor y la esperanza de reconstruir. Sabemos lo que estas tormentas pueden causar, pero también lo que somos capaces de superar”, afirmó.
Antes de su llegada, más de 1,500 personas fueron evacuadas de las zonas bajo alerta en el sureste del país. Melissa, que se fortaleció a categoría 2, se dirige ahora hacia Bermudas tras dejar una treintena de fallecidos en Haití, Jamaica y Cuba.












