El Poder Ejecutivo promulgó una nueva ley que prohíbe el despido de cualquier trabajador diagnosticado con cáncer. La norma alcanza tanto al sector público como al privado y busca proteger la estabilidad laboral de quienes atraviesan esta enfermedad.
La disposición señala que es nulo el cese motivado por el diagnóstico, el tratamiento o los efectos derivados del cáncer. Esta protección se aplica incluso a trabajadores en período de prueba, con jornadas menores de cuatro horas o que ocupen cargos de confianza.
Asimismo, la ley establece que, en caso un trabajador no pueda continuar en su puesto habitual por limitaciones físicas o cognitivas, el empleador deberá readaptar sus funciones a sus nuevas condiciones. En ningún caso esta reubicación podrá significar una reducción en su remuneración.
De esta forma, el Estado refuerza la protección de los derechos laborales de miles de peruanos que enfrentan un diagnóstico oncológico, garantizando su permanencia en el empleo y promoviendo un entorno laboral más inclusivo y justo.











