Las altas temperaturas no solo afectan a las personas. Durante las olas de calor, los perros también pueden sufrir serias complicaciones de salud, especialmente aquellos con mayor dificultad para regular su temperatura corporal. Entre los más vulnerables destacan razas de hocico corto como el Pug, Bulldog, Shih Tzu y Pekinés, cuya anatomía limita su capacidad para disipar el calor mediante el jadeo.
Además de estas razas, también presentan mayor riesgo los perros con sobrepeso, los cachorros menores de seis meses y los animales de edad avanzada. Debido a sus vías respiratorias más estrechas, estos canes pueden desarrollar hipertermia con mayor rapidez, lo que incrementa la probabilidad de sufrir agotamiento o golpes de calor durante los días más calurosos.
Señales de alerta en tu mascota
Los dueños deben estar atentos a síntomas que pueden indicar que el animal está sobrecalentado. Entre los signos más comunes se encuentran jadeo excesivo, babeo abundante, lengua muy roja, debilidad, vómitos o desorientación. En casos severos también pueden presentarse convulsiones, lo que requiere atención veterinaria inmediata.
Cómo prevenir golpes de calor
Para proteger a las mascotas durante el verano, especialistas recomiendan evitar los paseos entre las 11:00 a. m. y las 5:00 p. m., cuando el pavimento y el ambiente alcanzan las temperaturas más altas. También se sugiere mantener siempre agua fresca disponible, garantizar espacios ventilados con sombra y nunca dejar a los animales dentro de vehículos estacionados.
Otra medida práctica es aplicar la “regla de los cinco segundos”: colocar la mano sobre el pavimento y verificar si es posible mantenerla durante ese tiempo. Si la superficie está demasiado caliente, también puede quemar las patas del perro. Con pequeños cuidados diarios es posible reducir los riesgos y garantizar el bienestar de las mascotas durante los días de calor extremo.












