Los precios de varios alimentos de consumo frecuente vienen registrando fuertes incrementos en Lima. En el último mes, las mayores alzas alcanzaron hasta 123% en los mercados mayoristas y hasta 65% en los mercados minoristas.
Según información del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) analizada por RPP, entre el 1 de agosto y el 4 de setiembre el precio mayorista del tomate pasó de S/2,08 a S/4,63 por kilogramo, lo que representa un incremento de 123%.
Esta subida ya se trasladó a los mercados de abasto de Lima, donde el precio promedio pasó de S/4,60 a S/7,59 por kilo, equivalente a un alza de 65%.
Arveja, papa y choclo también subieron
La arveja verde pasó de S/2,20 a S/4,25 por kilogramo en los centros mayoristas, lo que representa un incremento de 93%. En los mercados minoristas, el precio subió 29%, de S/5,71 a S/7,34.
En el caso de la papa, el comportamiento varió según la variedad. La papa Canchan aumentó 79% en el mercado mayorista, al pasar de S/1,08 a S/1,93 por kilogramo.
La papa Color subió 52% y la Huayro, 33%. En contraste, las variedades Blanca y Yungay registraron caídas de 15%.
En los mercados minoristas, la papa Canchan aumentó 19,6%, la papa amarilla 13,8% y la Huayro 11,9%.
El choclo también mostró una fuerte subida. Su precio mayorista pasó de S/3,39 a S/5,65 por kilo, equivalente a un aumento de 67%, mientras que en los mercados minoristas subió 48%, hasta S/9,48 por kilogramo.
La zanahoria, por su parte, aumentó 38% en el mercado mayorista, al pasar de S/0,85 a S/1,17 por kilo.
¿Por qué están subiendo los precios?
De acuerdo con una entrevista de RPP Noticias, Luis Cruz Cuadros, gerente general de la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro), explicó que el encarecimiento responde a una combinación de factores que viene reduciendo la oferta y elevando los costos de producción.
Uno de ellos es el fenómeno El Niño. Aunque todavía no se registran lluvias torrenciales o sequías generalizadas, las altas temperaturas ya estarían afectando el desarrollo vegetativo de algunos cultivos.
También influye el aumento del precio de los fertilizantes y agroquímicos, cuyos costos están relacionados con la evolución internacional de los combustibles.
En el caso del tomate, la menor oferta estaría vinculada con una reducción de las áreas sembradas y una mayor vulnerabilidad frente a plagas favorecidas por las altas temperaturas.
La arveja también registra un menor volumen de cosecha, mientras que sus costos de producción se han incrementado.
Altas temperaturas afectan la producción
El choclo, aunque se produce durante todo el año gracias a los diferentes microclimas del país, también puede verse perjudicado por las altas temperaturas.
Estas condiciones pueden alterar la polinización y generar mazorcas más pequeñas, reduciendo el volumen disponible en los mercados.
En el caso de la papa, las diferencias de precios entre variedades están relacionadas con factores como rendimiento por hectárea, uso de insumos y resistencia frente a plagas.
Intermediación también eleva precios
Conveagro advirtió que el mayor precio pagado por el consumidor no necesariamente significa un incremento similar en los ingresos de los agricultores.
Según Cruz Cuadros, los pequeños productores enfrentan menores cosechas y mayores costos, mientras que la intermediación puede ampliar la diferencia entre el precio en chacra y el precio final.
“El precio que llega al consumidor en Lima no necesariamente es porque subió en la chacra, son los intermediarios los que lo fijan”, señaló.
El representante gremial explicó que, por ejemplo, una papa producida en Andahuaylas puede pasar por cuatro o cinco intermediarios antes de llegar a Lima y por más manos antes de llegar al consumidor final.
Conveagro advierte más riesgos para los próximos meses
Conveagro alertó que la situación podría agravarse si se intensifican las lluvias, las altas temperaturas o eventuales sequías en el sur del país.
Una menor producción podría generar nuevas presiones sobre la inflación de alimentos y reducir la capacidad adquisitiva de los hogares.
La organización mostró especial preocupación por la agricultura de la sierra sur, donde numerosos cultivos dependen directamente de las lluvias.
Si las precipitaciones no llegan a tiempo, algunos productores podrían tener dificultades incluso para iniciar sus campañas agrícolas.
Para Conveagro, los principales riesgos son el deterioro de los ingresos de los agricultores y una posible menor disponibilidad de alimentos que termine presionando aún más los precios en los próximos meses.
FUENTE: RPP NOTICIAS.












