La segunda vuelta presidencial de 2026 llegará con una restricción ya conocida en cada jornada electoral, la llamada ley seca, medida que busca asegurar el orden público antes, durante y después de la votación. Las autoridades electorales recordaron que esta disposición regirá en todo el país y alcanzará tanto a la venta como al consumo de bebidas alcohólicas.
Según la normativa vigente, la restricción comenzará a las 8:00 de la mañana del sábado 6 de junio y se extenderá hasta las 8:00 de la mañana del lunes 8 de junio. Durante ese lapso quedará prohibida la comercialización y el consumo de alcohol en todo el territorio nacional.
La medida también implica el cierre de establecimientos destinados exclusivamente al expendio de bebidas alcohólicas, en cumplimiento de lo establecido por la Ley Orgánica de Elecciones. Con ello, las autoridades buscan reducir incidentes y facilitar que la jornada electoral se desarrolle con normalidad.
El incumplimiento de la ley seca constituye una falta administrativa que puede acarrear consecuencias penales. La norma establece que quienes infrinjan esta disposición se exponen a una pena privativa de la libertad de hasta seis meses, además de una multa económica.
De acuerdo con lo dispuesto en la legislación electoral, la sanción monetaria puede ascender a S/ 3,390, monto equivalente al 10% del ingreso mínimo vital multiplicado por 30 días. Se trata de una penalidad que busca reforzar el carácter obligatorio de la restricción.
En ese contexto, el Jurado Nacional de Elecciones desplegará operativos de fiscalización en distintas regiones del país para verificar que la norma se cumpla y prevenir infracciones durante el fin de semana electoral.
La segunda vuelta presidencial se realizará el domingo 7 de junio, entre las 7:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde, horario en el que millones de peruanos acudirán a las urnas para elegir al próximo presidente de la República.
Por ello, las autoridades exhortaron a la ciudadanía y a los establecimientos comerciales a tomar previsiones y respetar la ley seca, a fin de evitar sanciones y contribuir al adecuado desarrollo del proceso democrático.












