El sol peruano ha mostrado una notable estabilidad durante los últimos 25 años, manteniéndose resiliente frente a las fluctuaciones globales, según un análisis de BBVA Research. Esta estabilidad, de acuerdo con Hugo Perea, economista jefe para Perú de la entidad, es un reflejo de los sólidos fundamentos macroeconómicos del país.
“Nuestra moneda ha tenido una estabilidad realmente importante en las últimas dos décadas y media, no ha perdido valor y eso se explica básicamente porque tenemos muy buenos fundamentos macroeconómicos, de los que aún disponemos”, afirmó Perea en declaraciones a la Agencia Andina.
El economista subrayó varios factores clave detrás de esta estabilidad: una baja inflación, la autonomía del Banco Central de Reserva (BCR), un alto nivel de reservas internacionales, y una posición fiscal aún sólida, aunque en proceso de deterioro.
El análisis histórico del tipo de cambio revela que en enero del 2000, el precio del dólar era de 3.49 soles, y al cierre del último jueves, se ubicó en 3.72 soles. Durante este período, el sol alcanzó su nivel más bajo en enero de 2013, cuando cotizaba a 2.55 soles por dólar, mientras que su punto más alto fue en septiembre de 2021, con un valor de 4.10 soles.
“El tipo de cambio ha estado fluctuando en los últimos 25 años en niveles de alrededor de 3.30 soles, a veces por arriba, a veces un poquito por abajo, aunque ahora estamos por encima”, explicó Perea, resaltando la tendencia de largo plazo que ha favorecido al sol.
Sin embargo, el economista alertó sobre el deterioro progresivo de la posición fiscal del país, atribuido a ciertas iniciativas legislativas, como los recortes impositivos, que podrían comprometer la solvencia fiscal a largo plazo. “Es importante mantener esta solvencia para que eso se refleje en una moneda relativamente estable”, añadió.
FOTO: AGENCIA ANDINA.












