En una decisión que redefine el comercio electrónico transfronterizo, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, eliminó la exención «de minimis», un beneficio que permitía la importación libre de aranceles de paquetes con un valor inferior a $800. Esta medida impactará de manera directa en el precio de los productos vendidos por plataformas chinas como Shein, Temu y AliExpress, que dependen de este esquema para mantener costos bajos.
La exención, vigente desde la década de 1930, había impulsado un crecimiento exponencial en los envíos de paquetes desde China hacia Estados Unidos, pasando de 139 millones en 2015 a más de 1,360 millones en 2024. Sin embargo, la nueva política arancelaria podría incrementar significativamente los costos de los productos importados, según estimaciones de asociaciones industriales.
Impacto en el comercio electrónico y el consumidor
Las consecuencias de esta medida se harán sentir rápidamente. El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) anunció la suspensión temporal de la recepción de paquetes internacionales procedentes de China y Hong Kong, mientras que las empresas afectadas han comenzado a diversificar su producción fuera del país asiático.
Shein y Temu, que representan aproximadamente el 30% de los envíos diarios bajo esta exención, ya han iniciado la instalación de almacenes en territorio estadounidense para mitigar el impacto. «No todos los productos se verán afectados, pero es claro que el modelo de negocio de estas compañías cambiará», afirmó Juozas Kaziukenas, CEO de Marketplace Pulse, firma especializada en comercio electrónico.
Los pequeños y medianos comerciantes en línea serán los más golpeados por esta decisión, ya que dependen de la importación directa desde China. Christopher Tang, experto en gestión de cadena de suministro de UCLA, reveló que más del 80% de los envíos de comercio electrónico a EE.UU. en 2022 fueron bajo esta exención.
Un nuevo frente en la guerra comercial EE.UU.-China
Esta decisión se suma a una serie de medidas comerciales restrictivas implementadas por el gobierno de Trump, que incluyen un arancel del 10% sobre las importaciones chinas, a lo que Beijing ha respondido con gravámenes a productos estadounidenses clave como el gas natural y el petróleo crudo.
El gobierno estadounidense argumenta que la eliminación de la exención busca combatir el tráfico de fentanilo y abordar las preocupaciones sobre prácticas laborales en la industria de la moda rápida en China. Sin embargo, los críticos advierten que la medida podría afectar principalmente a los consumidores, quienes verán un aumento en los precios de productos de bajo costo.
Ante este panorama, las empresas afectadas exploran nuevas estrategias, como el traslado de envíos a través de países del sudeste asiático o el fortalecimiento de operaciones locales en EE.UU. No obstante, cualquier solución implicará costos adicionales que eventualmente podrían recaer sobre los compradores.












