Las exportaciones agrícolas peruanas a China dieron un salto de 63.5% en 2025, en un contexto marcado por la entrada en operación del puerto de Chancay y por un comercio bilateral que, por primera vez, superó los US$ 50 mil millones, según destacó la embajada de China en el Perú al cumplirse el primer año de operaciones comerciales del terminal portuario.
En un mensaje difundido en la red social X, la sede diplomática atribuyó este avance a la ruta directa entre Chancay y Shanghái, que ha permitido acortar tiempos logísticos y mejorar la competitividad de los productos peruanos en el mercado chino. La embajada subrayó que esta conexión está convirtiendo el potencial del mercado asiático en beneficios concretos para más emprendedores peruanos.
La efeméride llega con cifras que refuerzan el peso creciente de la relación comercial. La embajada también remarcó que China se mantiene como el principal socio comercial del Perú por 12 años consecutivos, en una dinámica que ha ganado mayor tracción desde la puesta en marcha del megapuerto al norte de Lima.
El puerto de Chancay, construido por la naviera estatal china Cosco Shipping con una inversión de US$ 1,300 millones, fue inaugurado oficialmente en 2024 durante la visita del presidente Xi Jinping al Perú. Desde su lanzamiento, el proyecto fue presentado como una infraestructura clave para atraer grandes barcos de contenedores y reducir en hasta 12 días el tiempo de viaje marítimo hacia China.
Ese impacto empieza a sentirse con más fuerza en el sector agroexportador. Un reporte de ComexPerú publicado en febrero ya advertía que en 2025 el puerto de Chancay concentró 67.9% de los envíos agroexportadores hacia China, por delante del Callao y Paita, una señal clara del peso que ha ganado la nueva ruta directa en el comercio de productos perecibles.
El vínculo económico entre ambos países viene de años atrás, pero ahora entra en una nueva etapa. Antes de la construcción de Chancay, las inversiones de China en Perú sumaban US$ 38,800 millones entre 2001 y 2023, con fuerte presencia en minería, pesca, energía, finanzas, hidrocarburos y puertos. A eso se suma el tratado de libre comercio vigente desde 2010, que ha servido de base para profundizar la integración comercial.











