La compañía Liberated Brands, matriz de las reconocidas marcas de indumentaria Quiksilver, Billabong y Volcom, anunció el cierre de sus operaciones comerciales en Estados Unidos tras declararse en bancarrota. La decisión fue ratificada por el Tribunal de Quiebras de Delaware y contempla la clausura de hasta 124 tiendas en todo el país.
La empresa argumentó que su situación financiera se vio gravemente afectada por factores macroeconómicos como la inflación, las altas tasas de interés, los problemas en la cadena de suministro y cambios en los hábitos de consumo. El director ejecutivo, Todd Hymel, explicó que la firma busca una “monetización y disposición ordenada” para proteger activos y pasivos valorados entre 100 y 500 millones de dólares.
Aunque la mayoría de las tiendas cerrarán en las próximas semanas, aún continúan las negociaciones para mantener operativas nueve sucursales en Hawái. Pese al cierre físico, desde Liberated Brands aseguraron que las marcas seguirán vigentes y serán transferidas a nuevos operadores, en un proceso que se detallará próximamente.












