El cambio climático no da tregua, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informa que el planeta ha experimentado nueve meses consecutivos de récords de temperatura, marcando un preocupante hito en la crisis climática global. Según datos proporcionados por el observatorio europeo Copernicus, los últimos tres meses se posicionaron como los más cálidos registrados hasta la fecha.
El informe revela que febrero de 2024 ha sido particularmente destacado, con un promedio de temperatura de 13,54° C, superando en 1,77° C el promedio registrado entre 1850 y 1900 para ese mes. Este dato también establece un nuevo récord para febrero, superando el anterior establecido en 2016 por 0,12° C.
El fenómeno se ha manifestado en temperaturas excepcionalmente altas en diversas regiones del mundo, desde América del Norte hasta Vietnam y Marruecos, pero con especial énfasis en Europa, que ha experimentado un invierno con temperaturas 3,30° C por encima de lo normal.
Los océanos, que cubren el 70% de la Tierra, también han sentido el impacto, alcanzando una temperatura récord de 21,06° C en la superficie del mar, excluyendo las zonas cercanas a los polos. Este calentamiento no solo amenaza la vida marina, sino que también podría reducir la capacidad de los océanos para absorber las emisiones de gases de efecto invernadero.
La reciente influencia del fenómeno climático de El Niño ha contribuido a estas altas temperaturas, alcanzando su punto máximo en diciembre y previéndose que persistirá hasta mayo en tierra firme. A pesar de ello, la Organización Meteorológica Mundial plantea la posibilidad de que La Niña, que provoca una disminución de las temperaturas globales, se desarrolle más adelante este año.
Carlo Buontempo, director del Servicio sobre Cambio Climático de Copernicus, advierte que aunque el año 2024 podría ser otro año récord en términos de temperaturas, la llegada rápida de La Niña podría cambiar ese escenario.
Este alarmante panorama refuerza la necesidad urgente de abordar las emisiones de gases de efecto invernadero. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático destaca la importancia de reducir las emisiones en un 43% para 2030, comparado con los niveles de 2019, para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París.
En un contexto donde las emisiones globales continúan aumentando, la comunidad internacional enfrenta el desafío crítico de acelerar los esfuerzos para limitar el calentamiento global y proteger el futuro sostenible de nuestro planeta.












