En un país donde más del 94 % de las unidades productivas son micro y pequeñas empresas, el verdadero impulso al crecimiento sostenido de la economía podría estar en el desarrollo de un actor poco visible pero crucial: la mediana empresa.
Aunque representan apenas el 1.8 % del total de compañías, las medianas empresas juegan un rol esencial en la formalización, generación de empleo y expansión de la inversión. Así lo señala Antonio Cusato, economista país para el Perú del Banco Mundial, quien advierte que la estructura empresarial actual necesita una transformación. “No es solo que haya muchas pequeñas empresas, sino que hay muy pocas medianas. Y estas son las que, con el entorno adecuado, podrían convertirse en grandes empresas”, afirmó.
Cusato destacó que iniciativas impulsadas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), como la agilización de proyectos mediante asociaciones público-privadas (APP), obras por impuestos (OxI) y la reducción de trabas burocráticas, están alineadas con este objetivo. “Estamos viendo señales alentadoras, como el repunte de la inversión privada no minera desde 2023 y un renovado optimismo en el sector empresarial”, sostuvo.
El informe del Banco Mundial Perú: Aprovechando las Oportunidades para el Crecimiento y la Prosperidad plantea que la economía peruana se encuentra ante una oportunidad única. Para aprovecharla, se requieren reformas estructurales que permitan a las empresas crecer en tamaño y productividad. Entre ellas, destaca la urgencia de revisar las regulaciones laborales que desincentivan la expansión, como los altos costos no salariales y los límites que impone el régimen de utilidades.
Además, se propone una nueva generación de políticas que fomenten la innovación, el uso de tecnología y el fortalecimiento de vínculos entre empresas y el mundo académico. “El Perú invierte menos en innovación que otros países de la región, y eso limita su competitividad a largo plazo”, remarcó Cusato.
El panorama actual es alentador, pero no exento de riesgos. Factores como los altos precios del cobre están contribuyendo al crecimiento, pero su efecto podría ser temporal. Por ello, el Banco Mundial subraya que alcanzar la meta de convertirse en una economía de ingresos medios altos en los próximos 20 años dependerá de la capacidad del país para implementar reformas profundas y sostenidas.
“Debemos mirar más allá del corto plazo y trabajar en educación, institucionalidad, infraestructura e innovación. Ese es el camino para elevar nuestro crecimiento potencial al 4 % o 5 % anual”, concluyó Cusato.










